martes, julio 04, 2017

Dos casas

Nuestra nueva casa está en las cumbres. La recorro mientras me aseguro que no haya forma que el perro escape. Empieza a lloviznar y hay que meter al oso que tenemos de mascota. El perro no sale si está lloviendo.
También tengo que meter todo lo que está afuera del cobertizo, pues si se moja se daña. Desde arriba veo venir a Vincent y quiero decirle que la vista es fantástica. Se ve todo el mundo desde aquí.
El trae unos documentos en un sobre amarillo.

...
Estoy de regreso en la casa de Linares. No hay nadie. El cuartito que da a la calle es pequeño. Salgo y veo que todavía está ahí el zaguán, sólo que ahora se cierra con imanes. Entro. El patio está muy bonito y tiene bellos jardines adornados con pequeños arbolitos redondos como paletas tutsi.
Camino hasta atrás y no hay nada, sólo ruinas y más al fondo, veo que han construido un área muy elegante. Sale una pareja de medio oriente y les platico que yo viví allí y que conozco bien el terreno. Ella me ofrece algo de beber.
Regreso a la casa y veo que la estufa se mueve porque está sentada en unos palos redondos y con esfuerzo la devuelvo a su lugar.

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