martes, abril 11, 2017

La inquilina quejumbrosa

Tenemos una vecina viviendo arriba que tiene que usar parte de nuestra casa para salir y entrar y está muy molesta. Dice que yo le hice algo y que además necesita un reloj. Yo busco uno que funcione para dárselo y que me deje en paz. De un montón de chácharas, tomo uno, pero al revisar, veo que está lleno de cuerda y no se si funcione y trato de darle otro más grandecito, pero marca las 8:30 (en un cuadrito cae el cero después del nueve) cuando la manecilla del minutero está como a la altura del número 4.
Si yo pierdo la calma, ella ganará y eso puede costarme a mí mucho, No vale la pena.


...
Vincent se prepara en la cocina algo con ajos. Como estoy acostado en el piso, estiro mi brazo para agarrar su tobillo y le pregunto si se siente bien. Me responde que no con un gemido y empiezo a llorar, pero culpo al hecho de que el perro ya se acabó el galón de agua purificada que le acababa de filtrar y eso me contraría mucho.

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