sábado, abril 01, 2017

Ceniciento

Voy al bar con un grupito y entre ellos anda un adolescente de cabello liso en corte cazuela que escapó de su casa sin permiso. Yo encuentro una novela gruesa de esas de pasta suave y cuando regresamos a casa del muchachito, veo que afuera está un hombre que lo busca. Yo ya me voy, pero se me olvida mi novela y en lo que alguien me la entrega, el adulto me paga con un billete de 10 o de 20 dólares para que los deje solos.

...
Ayudo a una mujer de acento argentino a limpiar su casa y al día siguiente Gerardo y la otra muchacha doméstica me hacen la vida de cuadritos. Como no he terminado, la mujer mete un mueble de sala sin descansabrazos que yo iba a meter después de aspirar. Cuando se sientan a platicar, la mamá de esta mujer también me agrede. Al parecer están molestas porque aún ando allí y hay caca de perro y pelos por toda la alfombra y debo aspirar de nuevo y armar unas sillitas que les faltan piezas y no se donde encontrarlas.
Coloco junto a su teléfono mecánico un block de notas pero no encuentro la pluma. Pienso que si esto sigue así yo mejor me voy y le respondo de mala manera a la mujer mientras salgo a la calle con la aspiradora en la mano deslizándome por debajo de un sillón que alguien dejó atravezado en la puerta.

...
Accidentalmente aparece en mi pantalla una imagen pornográfica muy explícita que no quiero que Vincent vea, pero que no puedo evitar lo haga. Por más que trato de cerrarla, no funciona y se traba.

No hay comentarios.: