sábado, marzo 11, 2017

Un día en el storage

Después de dejar algunas cosas en la bodeguita que tiene rentada, Martha y yo tenemos una plática que más parece sesión de terapia.
Yo le explico que en casos como el suyo, con la interacción de sus hijas, a veces las cosas no son como uno quiere. No se si quien va manejando es Melina, pero Martha se ve muy gorda y sin autoestima. Camina y camina dentro de la cabina muy nerviosa.

Después voy con Vincent en su camioneta acompañados por una amiga suya y al platicarle lo de Martha se molesta conmigo porque no dejo de hablar del tema y amenaza con bajarme y dejarme ahí. Hasta retrocede. Su amiga, que trae unos ganchos, sale de la camioneta y se va usando uno de ellos en una de las paredes que rodea esta plaza llena de personas.
El también lanza un gancho y empieza a subir y quieren que yo los siga, pero me da miedo y me quedo. De pronto, el lugar donde está la bodega ahora está solo. No hay ninguna camioneta estacionada afuera.

Después regreso y hay muchas personas. Yo traigo unas lámparas como las de los postes, pero antiguas y no quiero dejarlas sin vigilancia. Al entrar al edificio, veo que algunos empleados están fumando mariguana, pues huele. Le explico a uno de ellos lo de las lámparas que necesito dejar aquí pero ya no encuentro el sitio que renta Martha y tampoco recuerdo el número de local. El me acompaña hasta la parte de atrás, donde ya no hay locales y me pregunto si este será el lugar correcto o si hay varios pisos, lo que no creo posible, pero en fin, como nunca nos dejan solos, decido irme.

Camino hacia afuera entre muchas personas adineradas sentadas en sus mesas como en una fiesta.
Escriben mi historia omitiendo datos de las personas reales y hay palabras registradas con un asterisco. Son palabras comunes que alguien ha registrado pero que podemos seguir usando siempre y cuando expliquemos su uso. Uno de los nombres de persona es Franco Ferrer.

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