sábado, diciembre 31, 2016

Trabajando el tiempo se pasa volando

Mi reloj de pulsera tiene de correa muchos hilos de chaquira entre amarillo y verde limón, jaspeado, y me cuesta trabajo ocultarlo de los demás. 

Una mujer me pide que le ayude a quitar algo de pasto o yerba de la orilla de su casa y pienso hacerlo después de que termine otra cosa que tengo que hacer, pero llega su marido y la ataca. No se porqué se habrá molestado.

Después creo ver a Claudio en una camioneta pick up celeste con blanco y dejo de cortar una orilla para ir a verlo pero de la camioneta, que se estaciona en una esquina, se baja una muchacha.
Finjo como que yo iba a otra cosa y quiero seguir trabajando pero dentro de un local donde hay personas esperando y no quiero molestar, así que intento preguntar si puedo regresar a otra hora, después de que hayan cerrado, aunque no se si alguien quiera esperarme a que termine para irse a su casa.

En una especie de tapanco, veo a una gata con gatitos en la mera orilla y temo que se caigan. Hay bastantes gatos, incluso uno con los ojos zarcos, uno verde y otro rosa.

viernes, diciembre 30, 2016

Mi casa podría caerse

Mi casa móvil está toda chueca y tembeleque.
Escucho que alguien entra y seguramente es con malas intenciones, así que corro tratando de escapar a pedir ayuda a los vecinos.
Cuando regreso pienso en que hay que reparar la casa o se vendrá abajo.
No hay nadie.

jueves, diciembre 29, 2016

Canario

Voy al super y después de surtirme, empiezo a devolver artículos que tenía en una lista porque se me está haciendo muy caro lo que llevo, especialmente ese canario que de 25 dólares me lo dejaron en 15.

15 es lo que cuesta un periquito, le digo a la muchacha, pero aún así, no puedo llevarlo. Alguien me apoya, diciendo que si después tendremos que viajar en el mismo auto tendremos que protegernos con un impermeable o algo, pues los pájaros son sucios.

miércoles, diciembre 28, 2016

El collage con tachuelas

Me siento frustrado porque tengo que enviar una composición tipo collage pero no logro que las diferentes piezas de papel se queden en el cartoncillo. uso tachuelas pero como después tendré que escanearlo no se si se pueda. Tengo que colocar la información de forma atractiva y mientras lo hago le cuento un chiste de un comediante Billy Kitlen o algo parecido a quien me acompaña. También le hablo de un lugar donde venden unos tomates por aquí cerca donde uno mismo los corta de la mata.

Llega Carmen Aristegui a ayudarme con el collage y antes de enviar este trabajo pide al hijito del vecino que vaya a preguntar algo y se ganará 20 pesos, de su respuesta depende si colocamos en mi trabajo una nota acusatoria o no. Espero con ansia el regreso del niño para poder terminar y deshacerme de esto de una vez por todas.

martes, diciembre 27, 2016

Casas de colores

Pintaron ocho casas y yo entro a una de ellas pensando que está vacía y hay personas viviendo allí. 
Hablo con la señora y le explico, que mi curiosidad es que los colores que eligieron están muy raron y no combinan- Hay una por ejemplo, que tiene dos tonos de verde, pero esta tiene como cinco colores diferentes-

lunes, diciembre 26, 2016

Mi tejido Dalí

Cuando dejo de trabajar, sustraigo algo que espero nadie note pero varias personas me entretienen y temo delatarme. Incluso algo se me cae y después tengo que regresar por ello. Llega Mariah Carey y aprovechando la distracción, salgo de allí.

Caminando por las calles reconozco el lugar donde estoy y se trata de Monterrey. Me acerco a la central de autobuses para dirigirme a Linares y al pensar que tengo que viajar por carretera con lo peligroso que es, pido a Dios que ojalá no me pase nada durante el viaje. 
Arriba del autobús se me acerca el Piporro y ve que traigo una manta tejida y él reconoce el diseño por su nombre, pero vista desde el revés, que es donde se ve un ojo y otras cosas. Yo la tejí esperando nadie descubriera, viéndola por el derecho, de que se trataba. Parece animal print de leopardo.

sábado, diciembre 24, 2016

Las cápsulas

Martha quiso que la acompañara a unos de sus sencillos viajecitos y en una de las vueltas se dirige a otra parte, por lo que le digo que ya no puedo acompañarla, no en estas salidas que se vuelven interminables.
Resulta que me llevaba a donde unos chinitos tienen un negocio y ella necesita un rollo de malla de gallinero que ellos venden ya con unos postecitos de madera como para enrollar a alguien.

Después llego a un viejo barco y subo hasta cubierta. En dos de sus extremos tiene sus cápsulas que saltan al agua. Yo entro a una de ellas por un tubo estrecho pero resbaladizo y una vez dentro presiono un botón, que hace girar la cápsula conmigo dentro y como tiene un lado abierto, temo caerme, pero presionando el botón nuevamente, la cápsula sale expulsada y cae en medio del lago. Yo no quería mojarme pero como puedo salgo a la orilla.
Llegan dos niños que quieren jugar y pienso permitírselos, pero cuando llega Melina con otras mujeres en un coche, les digo a los niños que digan que son mis sobrinitos, a ver si no hay problema. 
A las mujeres les explico como subir y uso la segunda cápsula, pero esta sí que no sirve  y después del tobogán hay agua podrida y algo como tripas colgando donde debería estar la cápsula. 
Como puedo me echo al agua para enjuagarme y veo un pato o algo. 
La escalera para regresar a la nave es plegadiza y entre más le jalo más escaloncitos salen y entre ellos, como son metálicos, hay enredado un collar de clips de plástico, que tienen algo como unas medallas de identificación (dogtags) en un extremo, que quiero rescatar.

viernes, diciembre 23, 2016

Entre lobos hambrientos

Desde mi ventana espío a mis vecinos porque lo que hablan se escucha hasta acá. Quiero saber cual es el problema del que hablan. 

Adentro, hablo de algo con Angélica, pero ella no me presta atención.

Voy caminando por la calle con Gerardo y de pronto veo que unos lobos nos empiezan a corretear y saltan hasta donde sea. Yo corro entre los coches y sorprendo a Gerardo trepándome a las camionetas pero los lobos saltan detrás de mí y aunque trato de atajarlos a golpes con los puños, ellos insisten. Desde lo más alto subo despué a la caja de una camioneta y al hacerlo, pienso que ha sido una mala idea. 

En una esquina de la casa siniestra, Mel Gibson y Antonio Banderas son una especie de zombies que quieren mordernos pero nadie se les acerca, hay otro actor con ellos que ahora no recuerdo. Entre ellos lo que hacen es defecar para ver si así se curan de eso? No creí que fueran a hacer esto, pero de sus traseros salen gruesos chorros achocolatados de algo espeso como el material rosa del que dicen hacen las hamburguesas y nuggets. Ellos no tienen más que comerlo.

martes, diciembre 20, 2016

Todo gira en torno a Trump

Me molesta que alguien en mi casa acepte votar por Donald Trump a cambio de 300 dólares en víveres. El llega a la casa y después de que escaneo los códigos de barras de los productos, veo que en realidad fueron 398. No los vale pero en fin, no fue mi decisión.

Después camino por las calles en construcción saltando entre las máquinas y mezclándome entre los trabajadores, cuando escucho decir que uno de los dos extremos de esta calle podría explotar. Respiro aliviado cuando veo que la explosión fue lejos de aquí, pero después veo que donde yo estoy todo se está desmoronando también. Los trabajadores empiezan a correr sin salida, todos los edificios y hasta el suelo se desintegran como si fueran de arena y cuando ya me daba por perdido, veo que alguien nos llama desde un quicio de una puerta hacia donde está el suelo más estable. 
Yo me sentía seguro aquí porque entre nosotros andaba el hijo de Trump y nada, que de todos modos tuvimos que correr asustados. Afortunadamente sólo fue el susto.

Malillany Marín aceptó hacer un comercial o algo para Trump y mientras la maquillan y visten advierte que en lugar de que le paguen, ella será quien desembolse 300 y algo más 100 y algo más y en lo que alega si lo hace o no, llega trump con su abundante cabello color naranja como si fuera una peluca de peluche bajo su gorra y Carmelita Salinas entra a hablar con Malillany seguramente para convencerla.

lunes, diciembre 19, 2016

El chiste es robar

Algo tomé de casa de Juan Reyes que espero no se haya dado cuenta, pues cuando platicamos, yo finjo demencia como si nada hubiera pasado. Tiene que ver con un burrito, que me llevo de nuevo cuando me voy.

Debe tratarse del contrato de algo que a mí no me pertenece, o quizás algo relacionado a su trabajo como electricista.

En mi trabajo me piden que enumere las cosas buenas que he hecho porque piensan despedirme y yo creo que he hecho mucho por este lugar pero no empiezo a hacer ninguna lista. No se me ocurre nada o no se por donde empezar.

Por lo pronto lo que quiero es llevarme lo más que pueda antes de irme y empezaré por las luces de navidad. Mientras reviso cuidadosamente por fuera de la casa, me topo con la hermana de Don Luis, y le pregunto por él. Ella me responde que está bien. Le comento de la pegazón que hicieron cerca de la puerta en la escalinata, fácilmente visible por ser de madera distinta (4x4) y además está sin pintar.

Llego al lugar público donde están las decoraciones navideñas y tomo la que no está encendida, que tiene las lucecitas en forma de barrilitos con un cinturoncito. La enrollo y me la llevo en la bolsa derecha del pantalón, y en la bolsa izquierda me guardo un puño de refacciones de luces y de fusibles, de una cajita con divisiones como las que contenían esferas tradicionales, donde hay mucho de todo en cada departamentito y que está colocada dentro de una especie de jardinera junto a unos arbustos.

Esperando que nadie me haya visto o que a nadie le importe lo que estoy haciendo, reflexiono acerca de lo que tomé de casa de Juan y pienso si no tendrá él cámaras de circuito cerrado, si no me habrá visto o si para cuando yo fui a verlo descaradamente, él ya sabía o ignoraba lo que hice. 
Total, con las luces en mi poder paso por un taller y veo guantes sucios de grasa colgados de un panel de esos que tienen hoyitos donde en ganchos se colocan cosas.
Saludo a alguien que va llegando y sigo mi camino.

Nota: Como no encontré imagen para las luces navideñas, esta es la idea. Son como estas cápsulas pero con un cintillo abultado al centro y van unidas por los extremos como si fuera un collar. 

domingo, diciembre 18, 2016

Incesto

Trabajo con una familia muy especial donde la mamá es muy necia y casi todo lo que hago lo tengo que esconder porque ella anda nomás husmeando. Cuando descubre algo, siempre mete su cuchara.

Desde donde estoy, después de hablar con ella de algo que vió escondido detrás de un mostrador, veo que se acerca su marido cargando a su hijo desnudo. El hombre es viejo, del tipo de John Goodman y el muchacho ya está grande, pero viene como desmayado, inerte.

Su padre lo coloca sobre una superficie y se trepa sobre él. Asegurándose de que nadie lo vea, pero mirando hacia donde estoy yo (la mujer y el resto de la familia están más lejos de ellos como hacia la salida), se levanta la bata y mientras yo pienso que no puede ser verdad lo que estoy viendo, lo penetra y el muchacho empieza a reaccionar, pero vuelve a la inconciencia. No puedo dejar de mirar.

sábado, diciembre 17, 2016

El circo de Capulina

Antes de ir al museo donde se presenta el circo de Capulina, debo ir a su escuela a ver a mi amigo Andrés, al que llaman Andy, porque me tiene que dar o devolver un dinero.
No lo encuentro. Sus compañeros no saben donde está pero después corren asustados porque hay un vampiro o un fantasma y tienen que esconderse. Yo me quedo en la entrada y de repente veo al fantasma salir de uno de los corredores de derecha a izquierda. Se parece al de la película CAZAFANTASMAS pero todo en color blanco resplandeciente.
Como Andrés nunca llega, salgo a la calle y veo a mi mamá con los perros en el camellón y como no recuerdo si íbamos a ir juntos o no, corro a alcanzar el camión antes de que se me pase. Uno se me pasó pero corro a la parada y alcanzo otro. Afortunadamente, traigo dinero y coloco un billete de 20 dólares en la ranura a la entrada del camión y subo. 
Le digo al operador que me tengo que bajar en el museo donde está el circo de Capulina y me dice que ya nos pasamos. Bajo corriendo porque no quiero llegar tarde. 

jueves, diciembre 15, 2016

Saldando deudas

Una persona viene a pagarme y me entrega varios billetes de 20 dólares. Yo se que tengo que darle cambio, pero alguien más que anda allí me distrae. No quiero quedar mal con quien me paga.

lunes, diciembre 12, 2016

Personas perdidas

Mamá no está y Junior, que tendrá a lo sumo unos 10 años, me pide permiso de salir a hablar por teléfono. 
Aprovechando, le digo que cuando abra alguna de las puertas o las ventanas, tenga cuidado, pues como vivimos en un segundo piso, no vaya a ser que uno de los perros corra y salte y le pase algo. También le digo que cuando regrese saldremos a caminar con los perros, así él se lleva uno y yo otro.
Después de que se ha ido, pasa bastante tiempo sin regresar y me preocupo. Salgo a buscarlo con todo y perros, nos encontramos a varios animales en el camino como un borrego, un caballo y aunque temo que vengan otros perros, sí los vemos, pero están muy lastimados, creo que es un perro y un gato. El perro se sienta y levanta su pata delantera derecha como saludando y me enternece. Seguimos adelante sin encontrar a mi hermano.

Desolados, regresamos a casa y descubro que ahí está, entre la ropa que descuidadamente alguien colocó en una cama asoma a cabeza. Se ve mayor, como que se acerca a los veinte y ahora nos preguntamos donde puede estar mamá, que tampoco ha regresado.

La vemos en la televisión, pues alguien le colocó encima unos cuerpos ensangrentados y la policía está tomando fotos e investigando y me imagino que ella no puede moverse de ahí hasta que todo concluya.
Como eso es aquí afuera del edificio, salimos a verla y entonces los cuerpos, que uno es de un policía, empiezan a hablar pues no están muertos sino muy malheridos. Yo le digo al muchacho que mejor no hable, que espere a que llegue la ambulancia y el otro se levanta y se va.

Cerca de allí veo a la tía Julia con Eduardo. Ella está de espaldas con un sweater de rayitas y su cabello rubio corto y rizadito. La abrazo por la espalda y le digo cuantas ganas tenía de verla y Eduardo, sin hablar, me muestra su dije, que tiene un nombre inscrito y no es el suyo. Entonces veo que ese funciona como un micrófono, pues una de las muchachas empieza a platicar conmigo y me da instrucciones para que le consiga a su papá otro dije de la sirenita, que es el que está de moda.

Salgo de allí y paso por un restaurante de donde hay que pedir permiso para salir y después de que a una muchacha la barren con unas ramas voy y trato de darle a mi perrito un poco de papel de china verde creyendo que es lechuga y no, es donde venía un taco envuelto. Mejor le doy el taco.

sábado, diciembre 10, 2016

Será melon, será sandía

Cuando vamos a visitar a Gerardo, nos dice que como no todos los apartamentos están ocupados (yo creí al principio que esto era un hotel), él ha dado alojo allí, en el número 8 y en otro, a dos de sus amigas. 
Platicando, riendo y recordando viejos tiempos se nos pasa la tarde.

Yo no se por donde entramos las dos mujeres que me acompañan y yo, el caso es que cuando a Gerardo le llega una visita a mitad de la noche (será que le vienen a "cobrar" la renta?), vemos en siluetas que la cosa se pone sexual, pues su "amiga" es hombre (y muy bien dotado) y tendrán relaciones.

Yo aprovecho para decirle a una de las muchachas que me acompañan, que aquí Gerardo paga 400 (no recuerdo si pesos o dólares) y mostrarle que los espacios son bastante amplios. Tal vez para el precio. La llevo a hacer un recorrido desde la puerta de entrada, y le muestro (bastante bien amueblado todo) el recibidor, hacia adelante, la sala en un nivel más abajo a la derecha, después el comedor más hacia el fondo a la izquierda y al mismo nivel que la entrada y en eso vamos cuando se nos aparece Gerardo con su "amiga" ya a plena luz y veo que me recuerda a alguien (Conchita Wurst), pero más barbona y al abrirse la gabardina me pregunta si la reconozco.

Le digo que no e insiste. Las muchachas ríen entre ellas y yo por más que trato de acordarme no logro recordar su nombre. No me  enseña su miembro pues lo tiene escondido entre las piernas, pero tiene un cuerpo muy velludo y musculoso.

viernes, diciembre 09, 2016

La cama extra encima de la litera

Estoy haciendo algunas mejoras en la casa y le muestro a Olga Laura la camita que adapté encima de la cama superior de la litera. Es muy angostita y no está terminada, pero me meto en ella y al ver los barrotes desacomodarse con el vaivén del colchón, que se mece, pienso que ojalá no se caiga.

Una vez abajo, le digo que es muy fácil, es como hacer una banca, y les recuerdo a ella y a Gerardo, de la banquita que tengo en el pórtico para que los perros se sienten y ninguno de los dos dice recordarla. Insisto y les digo, la banquita, la que pinté de blanco y está muy vieja y podrida, hasta que por fin hacen como que se acuerdan aunque no se si sea verdad.

Gerardo, en su casa, tiene un tiradero y además una hijita muy pequeña pero bien traviesa, quien después de que él hace como que la patea (espero no haya sido cierto porque eso pasó detrás de unas cajas y no ví si en efecto le dió o no), ella regresa haciendo como boxeador y amenazándolo con los puños.

Alguien toca a la puerta y Gerardo va a abrir.

miércoles, diciembre 07, 2016

El vendedor ambulante

Estoy vendiendo algunas cosas afuera, en la parte trasera de mi casa, pero cuando un hombre sube al techo de mis vecinos a hablar y mucha gente llega a escucharlo, prefiero guardar todo y que no crean que lo hice sólo para aprovechar esta oportunidad.

Algo le va a pasar a mi casa y yo quiero que todo siga igual.
Entro a revisar y cuando salgo quiero que ya nadie entre.

martes, diciembre 06, 2016

Caminos de Monterrey

Ya que estoy en mi casa y conociendo el camino a casa de tía Julia, decido visitarla. Se que el camino de directo y me voy caminando por entre dos casas que dejan un angosto pasadizo. El camino no está parejo, pues además de zanjas como arroyos que no tienen puente sino algunas piezas rotas de ladrillos o piedras que alguna vez pudieron haber sido rojas y se han desteñido, hay pedazos de las estatuas rotas como cabezas de atenea y cosas parecidas.

jueves, diciembre 01, 2016

La aplicación

Hay una serie de televisión que ya ví o ya me se el final, aunque le hayan cambiado cosas.

Estoy con Gerardo en un localito vendiendo cosas y llega una muchacha a tratar de dejar ahí un app, que me muestra en un aparatito que supongo es un teléfono. Le digo que el dueño no está y que tiene que regresar en otra ocasión. Dice que este servicio cuesta 140 (me imagino que serán dólares) y yo le comento que su app me recuerda mucho a otros que ya nos han ofrecido con objetivos diferentes y hasta en menos de 100, como el de niños, etc. 
Este es para personas de nuestra edad y voy y le digo a Gerardo, mira, para que le preguntes a la gente si se acuerdan de tal o cual programa de televisión o de señorita cometa y soltamos la carcajada.
Algún problema tuve con Gerardo porque había andado muy serio conmigo y ahora le pido disculpas.
La muchacha me pregunta si el dueño ha pintado los lienzos que tenemos aquí pero le digo que no, que otras personas los han dejado a consignación.