sábado, agosto 31, 2013

Un pene muy húmedo

Estoy en casa acomodando mis CDs pero de algunos no encuentro cajas y de otros no encuentro información. Pienso que acomodándolos me quedaría espacio para los libros.

Afuera, estoy en mi avioncito personal (que primero es como un coche sin alas y después tiene nariz como el concorde) y en eso llega otro que aterriza junto a mi y de lo cerca que está me lo mueve. El mío no responde, los frenos no funcionan, choco y se achata la nariz. Ahora me preocupa como se la voy a enderezar para que no se den cuenta, si es de un material que parece papel aluminio de tan delicado. 
Me molesto con una persona que me anotó en una obra de teatro en la que no quiero participar. Le digo muy malhumorado que NO HARE NADA, y como traigo botas, me alejo haciendo ruido con ellas. Me encuentro con Roberto y Margarita von algo y los saludo.

Dentro de casa, veo a Jorge Portillo de espaldas con sus nalguitas y después se voltea y veo su pene, es feo, se jala el prepucio y se ve flaco como un dedo con el glande grande como una ciruela. El dice que cuando se ponga duro cambiará y se verá gordo y apetitoso, así que me dispongo a hacerle sexo oral pero al jalarle el prepucio hacia adelante siento en los labios mucha humedad. Me da asco, la pielecita arrugada que chupo no debería estar así de húmeda. No sabe a nada, pero siento repulsión. En eso, advierto que están por entrar a la habitación dos personas, un hombre y una mujer gorda que no es Dolores Salomón ''la bodoquito'' sino otra más chica, Claudia Bollat. Espero que no nos hayan visto aunque lo más seguro es que ya lo hicieron. 

viernes, agosto 30, 2013

La verdad no peca pero incomoda

Estoy en lo que creo es la casa de Martha, viendo televisión en varios lugares porque no se ve lo mismo en cada televisión. Llega Gerardo con unas bolsas llenas de mandado, frutas y verduras, como aguacates, plátanos, etc. y de rato llega ella. Nosotros estamos en la cocina y después de cambiarse a una bata de algodón con motivos náuticos en color azul y rojo deslavado para andar fresca, viene a donde estamos. Estoy batallando porque no puedo ver el canal 45. Pregunto si el 45 y el 10 es el mismo y entonces Martha me dice que ese no es el control remoto con que se cambian los canales de la televisión. Creo que debo usar otro y tratar de cambiarlos en la cajita o algo.

Mientras Gerardo acomoda cosas en una alacena, yo comento que mi mamá me dijo que el mudo también había comprado muchas frutas y verduras.
Martha está sentada dándome la espalda y Gerardo en el extremo de la habitación, también dándome la espalda.
Cuando yo digo lo del mudo, él volteas molesto y me regaña por haberle dicho ''mudo''.

-¿Pues eso es, no? No tiene nada malo llamarle ciego al que no ve, o chueco al que no puede caminar... No debería molestar a nadie porque es la verdad, es como si yo digo que Martha es puta- y ella voltea a verme haciendo un mohín de molestia- lo que NO ES CIERTO, ella podría hasta demandarme, por andar diciendo mentiras, pero si digo que ESTA GORDA, entonces ya no puede ofenderse ni hacer nada, PORQUE ES LA VERDAD!

Gerardo sigue acomodando cosas y regañándome, mientras yo sigo explicando mis razones.

miércoles, agosto 28, 2013

Carcelano de las Catacumbas


Una de mis vecinas me pide que corte supasto pero ha colocado varias cosas en el jardín.
A otra de sus amigas se le antoja hacerlo también y veo la forma de evitar dañar las cosas que son como un corralito de un bebé y otros juguetes.

Carcelano de las Catacumbas (o de las Carambolas, Caguamas, no recuerdo) es un lugar donde estoy y hasta donde llega un grupo de jóvenes quienes me invitan a un concurso o algo y nos vamos a un balneario que además del restaurante junto a la alberca, cuenta con karaoke (la letra de las canciones y el nombre del participante aparece en letras azules cerca de la alberca. Puede leerse desde las mesas del restaurante) y pantalla azul para que parezca que te deslizas desde una montaña antes de caer al agua. La imagen se ve hacia el otro lado, en una montaña real. Uno se desliza en el tobogán que da a la alberca, pero en la montaña se ve como su las personas fueran bajando sentadas por la falda, muy gracioso!

Por allí anda Juaniguis con unos amigos. Tomo un montón de servilletas de papel y me las llevo a otra mesa. Quisiera poder ir a cantar al karaoke para que todos vieran mi nombre en la marquesina. Otros muchachos me retan a meterme al agua pero traigo los pies sucios, primero debo remojarlos y tallarlos en la piedra de la orilla y además, no pienso desnudarme como ellos. Me meteré al agua con mis shorts celestes a la rodilla (como estoy muy delgado, se me ven bien).
Me acerco a la alberca y me siento tras una columna de metal delgada para que a nadie se le ocurra arrojarme al agua. Los muchachos empiezan a nadar y a invitarse a echarse clavados en pareja, aunque no sea con quienes a ellos los acompañan, sino otros.

martes, agosto 27, 2013

Una caída de agua espectacular

Amparo (Wendy de los Cobos en ''vivir a destiempo'') se desmaya y necesita un médico. 
Yo voy a buscar uno a una especie de puestos, pero también quiere tortillas de harina y me entretengo buscándolas. Encuentro a una viejita que las vende y me las ofrece a 10 cvs la libra pero cuando le digo que es muy poquito, me dice que 40 y al final ofrezco darle 50, o 3 dólares por todo, incluyendo un pedazo de masa que encontré allí y me guardé sin que nadie supiera.
Llego a casa y debo fingir que nosotros las hicimos. Saco las cosas necesarias y de la bolsa las tortillas, que son muy blancas como obleas y es cuando encuentro la masa. Nosotros también tenemos masa para hacer creer lo de las tortillas, pero yo quiero la que me dió la viejita.
Afuera en la calle unas mujeres me preguntan que si me dieron el cambio. Creo que les digo que no y me acerco a su puerta a que me lo den. De entre todas, veo a alguien y digo:
Leticia Baldrige! Yo te conozco, me recuerdas?
Ella cree hacerlo pero después lo niega y yo insisto (se parece a mi maestra Gaby de Munich pero en raza negra, con las cejas, el pelo y todo).
Le digo que nos debimos haber conocido entre 1984 y 1989 pero ante tanta insistencia se molesta y me corre, antes de que llegue su marido. 
Me voy pensando en que yo tengo los álbumes de fotos para comprobarlo, pero el chiste va a ser encontrarlos entre tantas mugres que tengo en casa. Cuando eso suceda los traigo!
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Los departamentos están siendo remodelados y están quitando las escaleras. Había 4, una en cada esquina y ahora creo que están dejando sólo dos y nadamás son para subir. Junto al complejo hay una enorme caida de agua de forma ovalada (como las cataratas del Niágara pero en círculo) y camino por el campo de pasto que hay entre ellas y el monte.

Platico con alguien de la enorme cantidad de gente viviendo en estos apartamentos y de que hace mucho que no veo al viejito de intendencia en su carrito verde (al negro). En eso, veo a los otros venir (a los intendentes nuevos).


Llego desnudo a comer con una pareja que también lo está. Trato de no verles nada pero sí lo hago, primero por debajo de la mesita y después cuando ella se levanta. A él le sigo viendo lo que le cuelga aunque está hincado, por debajo de la mesita, que está casi al ras del suelo.

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Martha llega y me trae una bolsa de cosas. No te hubieras molestado, le digo mientras veo arriba algo como un plato para perro. Lo saco y es una lámpara que no necesita conectarse a la corriente porque es de baterías. Se coloca en el techo y como es inalámbrica, sólo se le cambian los focos cuando es necesario. También me trajo un foco como los de la calle y otras cajas con focos de repuesto. Ya no veo que otras cosas había en la bolsa.

Ernesto Laguardia entrevista a alguien y allí esta Zoila Quiñones.

En la imagen podemos ver a la original Letitia Baldrige.

lunes, agosto 26, 2013

Colunga repartidor de pizzas


Una de mis primas en Monterrey hizo algo (o tal vez haya sido yo), porque me buscan, y porque me escondo en un apartamento en un segundo piso hasta donde llega Fernando Colunga, quien lleva una pizza y a quien secuestramos por un momento para que nos ayude a evitar que quienes nos buscan nos encuentren.

viernes, agosto 23, 2013

Me quieren matar!


I
Es de noche y estoy en casa, acostado. Duermo. Los perros ladran y me despierto y me asomo a la ventana, donde veo a otro perro vigilando y cuando trato de salir, veo que un asesino corta cartucho o trata de acomodar una flecha en una ballesta para matarme. Me siento vulnerable y se me enfría la sangre de terror. Necesito un arma con qué defenderme desde dentro en un caso como este.

II 
Camino por la calle y me encuentro con mis primas gordas de Monterrey que pasan junto a mí y no me saludan.
Trabajo con un detective y traemos un cadáver para sacarle fotocopias. Como el cuerpo es grande y bromoso, después me da ya nadamás la cabeza congelada y como para hacer las copias hay que hacer mucha fila, siento que se está descongelando y manchando todo dentro de la bolsa de aguasangre. Cuando por fin entro a donde están las copiadoras, veo que hay muchas y nadie las está usando. Me pregunto porqué no nos dejan pasar.
Estoy desnudo y debo hacer del baño, me dará pena limpiarme porque hay gente viendo desde detrás de una ventana o aparador. Alguien entra y cierra la puerta y me da servilletas de papel y un pantalón. Me aseo y me visto.
Una vez con las copias salgo y afuera me encuentro a Sergio Flores quien me acompaña a la delegación, pues allí está el detective aburrido esperándome para cerrar el caso. Llegan varias mujeres desnudas y moreteoneadas, Le entrego el folder. Había mucho tráfico.

jueves, agosto 22, 2013

El cementerio concurrido


Andamos en Linares y cuando pasamos por cierta calle me acuerdo y llevo a Vincent al cementerio. Una vez dentro busco las tumbas de la familia (eran 3). Como yo sé donde están ubicadas, me dirijo de inmediato a ellas pero nunca encuentro la de los González, sólo la de los Valdés y una de Edward Valdez que según yo es la del tío Anselmo. 
Hay muchas personas y las tumbas son muy pequeñas y están muy juntas unas a otras. En muchas se venden discos y muchas otras cosas, me imagino que para darle más fuerza a los recuerdos de los difuntos y sus familiares.

miércoles, agosto 21, 2013

Cambio de sexo

En casa, el closet del cuarto de los muchachos ocupa toda una pared y el de Vincent es pequeño. O sea que si él cambia sus cosas podríamos poner una televisión ahí, en ese espacio. Dentro encuentro un collar color salmón retorcido.

Dos de mis amigas se van a Tailandia, al despedirlas se me quiebra la voz. Una (que en realidad nació hombre) va a cambiar de sexo y tendrá tres nacionalidades. La otra dejará su casa cerrada pero preparará su platillo de pescado que tanto nos gusta. Ella abre su maleta y se ve que trae muchos billetes extranjeros y entre ellos uno de 3 dólares.

martes, agosto 20, 2013

Dermabrasión

Martha y Melina vienen de un viaje donde les limpiaron la piel del rostro. Como yo traigo 6 bolsas de comida y otras cosas, me es difícil irme a casa, así que ellas me llevan porque ya extraño. No me hallo!

sábado, agosto 17, 2013

Dos casas que limpiar

Ayudo a Gary y a Roy en sus dos casas, pero debo organizarme en los horarios.
Debo empezar una de ellas a las 5 por lo menos para alcanzar a limpiar las dos.

Mi mamá anda por allí y nos vamos juntos pero ella se adelanta y no la alcanzo.

jueves, agosto 15, 2013

Películas de los archivos secretos X

Tengo de vecina a Gillian Anderson, la chica del programa ''X files''. Salgo a platicar con ella afuera de su casa, donde está sentada. Hablamos del programa y de las películas, y le comento que de ellas, solamente me gustó una, la primera y que las demás no estuvieron buenas. Ella coincide conmigo. En eso llega su marido y me voy a mi casa, llevándome sin querer un muñeco tipo arlequín, de esos de trapo con la cabeza de cerámica.

Cuando llego veo que tenemos visita. Ya llegaron las vecinas que initó Vincent a cenar
para que conocieran esta nueva casa.

Después Vincent saca a los perros a caminar y yo corro a ayudarle por si se ofrece, porque hay mas perros y temo que pase algo.

Pasa de las 10 y regreso a devolver el muñeco que ahora veo está roto que me había llevado accidentalmente, pero ya no hay nadie afuera.

domingo, agosto 11, 2013

Me mojan con agua tibia

Estoy en mi casa y viene a buscarme una vecina para que le ayude con algo en su casa. Parece que tiene un problema con una de sus mascotas o algo. Ella ya es grande pero aún se ve fuerte.  Trae una bata de algodón ya vieja de color claro y deslavado, de esas de con camisola y pliegues arribita del busto. 
Una vez en su casa me lleva a donde están las mascotas y me muestra otras cosas. Me deja en una habitación donde hay un perrito dormido en una cama y sale. Yo empiezo a escribir cosas eróticas en un papel como, hombre bronceado, peludo, grande y fuerte, etc. y metiendo la mano a mi pantalón empiezo a jugar con mi pene. 
En eso entra la mujer a la habitación con algo en la mano y furiosa se acerca a mí y me lo arroja diciendo cosas que no entiendo. Qué es esto? pregunto, pensando que puede ser algún ácido o agua bendita. El caso es que me cae en el rostro y parte del cuerpo y se siente tibia. 
Salgo corriendo de ahí a buscar donde enjuagarme y ella después, cuando la veo cerca de la puerta es diferente. Se ve joven y con el cabello negro arreglado de otra forma. Trae un vestido azul. Entonces me imagino que todo fue un truco suyo para hacerme esto del agua.
Busco mi apartamento o mi casa para lavarme. Estoy en una especie de edificio y en los pasillos hay muchas personas. No encuentro el segundo piso que es donde recuerdo está donde vivo. Me desoriento y tomo unos escaloncitos que se supone no eran para subir sino únicamente para bajar porque al subir no hay forma de accesar el pasillo pero yo salto y lo hago. 
Salgo a la calle y veo que Martha está desconsolada porque tenía algunas cosas en la calle y alguien le rompió una de ellas, eran como sopladoras de hojas, algo como para usar agua a presión, cosas así. Después la veo guardándolas en la parte de atrás de mi casa, donde estaba la noria, pero no se si allí estén seguras porque allí no hay puerta y aunque hubiera, habría que ponerle llaves y candados.

sábado, agosto 10, 2013

Tamales en pedazos

Camino semi desnudo a donde recogeré 2 y media docenas de tamales. Cuando llego, tratando de cubrirme con una toalla o algo pequeño que se me resbala constantemente, descubro que en la bolsa sólo van docena y media y algunos están despedazados.
Los coloco en una mesa para ver si con los pedazos puedo armar tamales completos pero no, ni contando las fracciones más pequeñas como unidades se completan.

Marisela (Violeta Isfel) tiene un libro al que le tenemos que sacar copias. Otra persona y yo queremos uno. Serían tres ejemplares. El libro consta de 70 pp y es como una novela gráfica.
Yo se de un lugar donde las hacen por 5 cvs. Multiplico 70 por dos más las portadas y me da alrededor de 6 dólares. Ella sabe de otro lugar donde las hacen por 4 y quizás hasta menos si hacemos allí los 3 libros.

viernes, agosto 09, 2013

Se viene abajo la casa

Llega Olga Laura a mi casa inesperadamente y dice ayudarme con la limpieza. Yo no necesito su ayuda, o en este caso, que vea la forma en que vivo. Ella insiste, dejó a su bebé afuera, dentro de la camioneta, y como temo que le pueda pasar algo, salgo y trato de cerrar un portón que no cierra. Cuando regreso adentro de la casa, ya ella metió todo en cajas y se ve más despejado. No me gusta que ella ande haciendo esto pero en eso llega otra prima mía a la que tenía mucho de no ver. Trae con ella a sus dos niños. Me da gusto verla pero también deseo que se vaya.

Después llegan tres hombres, no sé si alguno de ellos sea pariente mío o ninguno, pero uno de ellos quiere ir al baño y después empieza a orinarme las paredes lanzando un potente chorro. Los demás también se sacan el pene pero ellos no orinan y en eso yo voy y traigo una manguera, los corro y empiezo a lavar las paredes desde el techo para que no se manchen o apesten. Cuando por fin se van salgo con ellos a la calle y noto que alguien dejó la llave abierta y se está tirando mucha agua. El agua brota por todo alrededor de la casa (en una línea que creo pueda ser por donde va la tubería) y me da miedo que con tanta humedad la tierra se reblandezca y haya hundimientos.
Dentro, en las paredes, la pintura se cayó y también en el piso falta una duela. Traigo pintura para retocar y entonces noto que cada vez se me dificulta más pasar de una habitación a otra. No es que las puertas se estén haciendo más pequeñas, sino que el techo se está cayendo. O bajando. Debe ser que la casa se hunde en el terreno aguado.
Busco donde protegerme y llamar a quienes sepan como evitar que esto siga empeorando, desde afuera con una grúa o algo.

miércoles, agosto 07, 2013

Visita inesperada

Me llama Gerardo para invitarme un café o algo y en eso veo que están conmigo tres de mis tías: Concha, Jesucita y Pepa. Quiero que las vea porque mi tía Concha se ve muy bien para su edad y Jesucita se parece a Betty Sheridan, pero al mismo tiempo no creo que sea correcto presentarme con ellas sin avisarle. Ellas me dicen algo y al final no voy con Gerardo.

lunes, agosto 05, 2013

La camioneta sin frenos

Manejo una camioneta que despues se va sola. Trato de detenerla pero no tiene frenos y es muy difícil de controlar. Me da miedo que golpee otros autos y por fin se detiene.

Snoopy corre jugando con otro perro y en un descuido se golpea la cabeza. Corro a levantarlo y está lleno de sangre, lo calmo y llevo dentro mientras busco a Rusty para ver si no anda también afuera.

domingo, agosto 04, 2013

Los chiles de la discordia

Gerardo me invita a un lugar y después de dejarme allá me doy cuenta de que era una trampa. Karla y unas niñas muy pequeñas para ser las gemelas tienen una fiesta y tengo que ayudarles en la cocina. Ahí anda Eric jugando con las niñas y después de que llega un montón de gente, llega melina, quien no me dirige la palabra.
Yo ayudo en todo lo que puedo y llega el momento de pelar los chiles poblanos para rellenarlos. Como hay unos cinco o seis refractarios con vegetales diversos, separo en cada uno lo que son papas, zanahorias, chiles de diferentes tamaños, etc. 
Coloco todos los que se van a rellenar en uno sólo y llegan dos mujeres a decirme que los chiles deben ir acomodados de cierta forma. No, les respondo, todavía no porque hace falta pelarlos. Después es cuando los pondré unos de cabeza y otros de punta, verticales dentro del refractario.
Ellas me ignoran y siguen quejándose. Yo me salgo y me siento afuera en un sillón cerca de la calle, a donde llega un señor negro en su sillón y también se sienta a ver hacia el patio. 
Yo ya nadamás espero que llegue Martha para poder agarrarme a Gerardo por su plan con maña. Martha nunca llega.

jueves, agosto 01, 2013

Qué bonita familia!

Tengo una vecina con un cobertizo destartalado. Yo trato de arreglarlo con pedacitos de madera por debajo de las paredes, como para enderezarlo pero no es suficiente. 

Afuera hay unos colchones que se mojan cuando llueve.
Llegan Karla y las gemelas (que tendrán unos 8 años), como andan muy hiperactivas, me molesto y cambio un mueble de lugar para que ya no lo toquen ni salten en él, ella tambien se molesta y se va.
Después llega Martha y dos sobrinas, durante toda su estancia no me habla pero quiere su casa y ya no puedo tener nada allí, ni siquiera unos cuadros descompuestos con los marcos todos descuadrados.