domingo, junio 30, 2013

Mi nuevo domicilio

Brinco y camino por las paredes. Descubrí la forma de saltar agarrando vuelo y hasta parece que camino (doy unos pasos) por la pared antes de volver al suelo.

Después estoy en una casa muy bella, que me recuerda la época de Abraham Lincoln. LLega alguien a tocar la puerta y es un mensajero. Trae una carta manuscrita de esas que se escribían con tintero, como la promulgación de la independencia...

Tengo nuevo domicilio y cuando llevo a pasear a los perros veo que aquí también hay bastantes. Unos sueltos y otros con sus dueños. Busco los míos y solamente veo a uno, seguramente Rusty se quedó en la casa o se me escapó. Regreso a buscarlo.


viernes, junio 28, 2013

Frank Clark y su perro

Después de terminar de cortarle el pasto al Sr. Clark, me pide que me lleve conmigo a su perro. Yo lo pienso porque no se si será buena idea considerando que yo ya tengo dos en casa. Aunque la medida sea temporal, me da cierto temor. 

Me voy y paso por la casa de otro señor y ahora soy yo quien le pide que me cuide a este perro.

jueves, junio 27, 2013

La tienda

Tengo algunas cosas que hacer ientras busco algún radio que trasmita o alguna antena que me permita ver algo en la pantalla de la televisión. Entonces alguien me manda a la tienda a comprar hilo negro para remendar algo y aunque no manejo, tomo una camioneta y me voy. Dudo que algo me pase, pues tendré precaución. Otras personas también van, y aunque yo quisiera seguirlos, me envían primero a mí. Recuerdo tener hilo negro en casa, pero ya voy en camino y no me regreso.
Una vez en la tienda, recorro los anaqueles en busca de lo que necesito pero no lo encuentro. Salgo y afuera veo el coche de Juan José Origel, que era quien también venía, acompañado de Angélica Aragón, que busca unos chips de chocolate para unas galletas.

Regreso a la tienda a buscar a Angélica, quien tampoco encuentra lo que busca, entonces veo a un empleado y le pregunto. Nos lleva a un anaquel esquinado de donde no se puede ver lo que hay porque está hacia la pared. Ahí vemos que no hay chips de chocolate, o pequeños kisses, aunque yo juraba haberlos visto y que eran Kraft. El muchacho nos muestra unos redondos que arecen M&Ms pero Angélica no quiere de esos y como ahí hay algunas botellitas de licor, el muchacho la reta a tomar sin emborracharse.

Uy, Angélica, ya estuvo que no vas a llevar nada! -le digo, mientras la veo echarse los caballitos de un golpe, y al muchacho también.

miércoles, junio 26, 2013

Regalo navideño

Alguien me regala un adornito para el árbol de navidad. Es pequeño como un dedo pulgar y tiene gran detalle. Es uno de los personajes de Winnie-Pooh en un trineo. Creo que es el burrito porque no me decido a llamarlo igor o Aigor. No me imagino como han hecho para que en tan microscópico espacio hayan podido plasmar sus facciones y todo. Genial!

Para que no se me estropee, lo guardo de nuevo en su cajita verde con adornos dorados en que venía.

martes, junio 18, 2013

Huesos o raíces

Camino por la calle junto a otra persona. Vamos a una excavación y las banquetas, o lo que hay a los lados no es parejo, en ocasiones las losas de concreto tienen el declive de unas resbaladillas.
Una vez allá, vemos que lo que parecían ser huesos, son raíces, o algo entre una cosa y otra.

lunes, junio 17, 2013

Te leo el poroto

Cuando llego a mi casa, o a lo que debía ser, descubro a varias mujeres haciendo cosas, acomodando, moviendo... como tengo que ir al baño a hacer del uno, trato de reacomodar una puerta que está caída, pero una de las mujeres me la arrebata desde el otro lado y forcejeamos. Yo le digo que este departamento es mío, y ella dice que no, que es de ellas, que si yo quiero, me cambie a uno de los otros dos que están vacíos junto a este. Total, que en eso estamos cuando ya no aguanto más y corro a otros de los departamentos y me hago en un rincón, pero hasta allá llega una de estas mujeres, que me recuerda a Sylvia Browne, y me ve.
Espero una reprimenda, pero en eso llega BJ Chambers, que es quien me había rentado el lugar y le digo que qué pasó, que porqué andan aquí estas mujeres y me explica que es algo temporal, quecomo ellas están escribiendo un libro se los pasó a ellas mientras trabajan en él. Yo, burlón, les digo, no, pues entonces ya veo que va a pasar bastaaaaante tiempo. Como si me refiriera al hecho de venderlo. Me burlo insinuando que nunca lo van a terminar de escribir como si quisiera decir que nunca serán capaces de venderlo.

En eso, veo que con BJ han llegado tres personas más, dos hombres y una chica morenita muy guapa, de impecable maquillaje y cabello largo negro rizado, como Amanda Miguel, pero de rizo medio húmedo, no seco. Ella trae algo en las manos y ahora BJ es Carmelita Zaleta. Nos sentamos a la mesa y la chica empieza a extender sobre ella unas cartas (baraja) normales, de esas con las que se juega en México (Naipes de Jacques). Dice que ella lee el ''poroto'', que es como el tarot, pero con fotos de artistas, y saca una colección de naipes enormes, como de 6x10, donde veo a figuras como uno de los Luján, no sé si Fernando o Alejandro Ciangherotti, Irán Eory, y otros.
Le sigo preguntando más acerca de esto del poroto y me explica, me interesa saber que significado tiene en tu vida que te salga tal o cual artista...

viernes, junio 14, 2013

Refrescos a 1.75 USD

Martha tiene un auto blanco nuevecito, tipo deportivo y aerodinámico. Nada sobresale por ningún lado, hasta en las cerraduras de las puertas, para abrirse, deben introducrse los dedos y jalar hacia arriba. Es perfecto.
Entonces nos debemos detener porque ha ocurrido un accidente, y mientras esperamos a que fluya el tráfico de nuevo, vemos como otra camioneta, ansiosa por llegar antes que los demás, se lleva de corbata a un joven que afortunadamente se agacha a tiempo cuando el vehículo le pasa por encima de la cabeza al tratar de avanzar sobre los demás coches.
Toda la gente se acerca y entre ellas una mujer que trae una canasta de pan dulce.
En una pantalla o monitor pasan comerciales de pan dulce empaquetado (no se ve la marca), pero dice esta mujer que ese ya no sirve y entonces nos ofrece del que ella trae, regalado. Martha toma algunas piezas yo otras. Yo elijo unos triángulos de hojaldre espolvoreados en azúcar pulverizada  rellenos de algo rojo como fresa o cereza. 

Después, en el trabajo, nos dan ganas de ir a comer algo a un lugar que está enfrente. La comida es preparada por unas muchachas aunque voy solo y me han encargado algo, no sé si pueda con todo al regresar. Mi platillo consiste en algunos postres y el de la otra persona lleva carne y también un trozo de pastel.
Como solamente ha quedado una de las muchachas a cargo del negocio y hay mucha gente que atender, las mujeres de una de las mesas, en un descuido, roban pastel del mostrador y se lo comen antes de que les llegue su orden. Yo, discretamente, las reporto con la muchacha, pero como dejé mi plato en el mostrador, un hombre asiático lo echa a perder cuando se agacha sobre él para mostrarle algo a su hijito. Me da mucho coraje y lo agarro por la solapa y le grito, exigiéndole que tenga más cuidado. Además, tomo el plato con lo que quedaba y se lo embarro en la cara. El niño está asustado.
No sé como voy a hacer para llevar esos tres platos, que no son de hielo seco ni tienen tapita, y además el refresco en el vasito de unisel, el otro de tamaño pequeño pero que la sra, ahora una anciana a quien ayuda su marido y quienes viven ahí mismo donde está el negocio pero pueden ofrecer cosas de su propia cocina, me ha abierto.
Yo coloco la ficha de nuevo sobre el referesco, tomo el mío que es como aquellas Pepsis de 500ml, los platos y me voy.
No sé si Viggo Emperador se llame alguna luna en algún planeta, pero alguien menciona ese nombre y no creo que se trate del actor.
Manuela Imaz y su hermano traen unas pelucas de cabello larguísimo ensortijado (como Brave) y al unir sus cabezas jugando y haciendo unos ruidos raros, se ve muy chistoso.

miércoles, junio 12, 2013

De nuevo en casa

Cuando regreso a mi casa en Linares me encuentro con que uno de mis paquetes, que contenía un libro y cuyo destino era Holanda o algún otro país de Europa, está abierto afuera de la casa, el libro no está y entonces recuerdo la razón de porque había dos etiquetas. Rápidamente mando llamar al cartero o al correo y le exijo al encargado una investigación, porque esta es la primera vez que algo así sucede, y yo quiero el libro o que llegue a su destino. Ellos me explican pero yo estoy tan furioso que grito frente al rostro del encargado para demostrarle que tengo razón. Me molesta su incompetencia.

Después, tío José me da las llaves y abro los tres candados. Uno de ellos es redondo como una pelota de billar. Dentro, mi casa, o mi habitación ya no está. Ahora está el Restaurante de Itatí Cantoral. Le pregunto qué pasó, porque ese era un plan suyo pero yo siempre creí que se lograría sin sacrificar mis cosas y me dice que no me preocupe, que todavía están allí, pero que debo hacer algo, pues pronto podrían cambiar las cosas.
Subo por una escalerita hasta donde veo un montón de cajas y algunas cosas han caído al piso de abajo por un hoyo en el suelo. Me asomo, veo que abajo tampoco les ha importado y que las cosas siguen allí, en medio de la cocina sin que nadie las retire.
Trato de bajar pero ahora la escalera no está. En su lugar hay una serie de tablitas clavadas a troncos de diferentes alturas. Se ven inseguras pero cuando veo a alguien caminar sobre ellas y no se balancean ni se mueven, pienso que sí están bien hechas y no pasará nada.

Abajo, con algunas de mis cosas me encuentro a otras personas que tratan de echar a andar un automóvil viejo, antiguo, y al que hay que meterle una mano por la ventanilla para que ande. Les explico lo de mis cosas y el Restaurante, pero nadie parece poder ayudarme.

domingo, junio 09, 2013

Viviendas varias y cuerpo nuevo

En Monterrey, de un apartamento debo ir a otro. Ambos son de parientes de tía Julia, uno como de Eduardo y otro como de una de sus hijas y su marido, algo así.

En uno de ellos es muy espacioso y tiene puertas por todas partes. Busco tras alguna de ellas lo que será mi recámara, pero aúnnecesito regresar al otro por las cosas que dejé allá. El lavabo de la cocina es muy pequeño y no tiene tarja. Es una cosa así lisa, de donde escurre el agua.

Allí me pongo unos pantalones color beige que realzan mi esbelta figura. Con ellos y mi camiseta de resaques me siento soñado. Me veo en los espejos y me gusta como me reflejan.

En casa de esta pareja (que por alguna razón ella podría ser Amalia), me cambio de ropa. En algo como una pierna de pantimedia meto mis dos piernas y después me pongo unos jeans acampanados de mezclilla suave muy polvorientos.
Culpo al piso, que tiene mucha tierra de color claro, como arena, pero es muy fina como si fuera azúcar pulverizada. De allí salimos y hay que trepar una escalinata de varillas que sobresalen de una pared y después a través de un hoyo en la malla ciclónica. Como yo quedé algo más alejado de ellos trato de recorrer la malla desde donde estoy como si fuera el hombre araña pero me da miedo. Bajo y vuelvo a subir ahora sí por el agujero. Tras eso hay una especie de restaurante abajo, pero nosotros debemos caminar por una cornisa muy angosta, agarrándonos de una especia de barandal del mismo material, concreto como con azulejos o algo resbaloso, del que me da miedo soltarme. Así avanzo hasta más de la mitad, donde hay personas despachando cosas o atendiendo comensales y temo que por esa parte ya no pe pueda agarrar y me caiga. Ya no veo a la pareja con quien salí.

sábado, junio 08, 2013

Te ves resplandeciente!

Llega Martha y noto un cambio en ella. Su cabello está apartado de lado y trae en sus ojos una sombra celeste (como su color de uñas) y los labios rosas. Se ve muy bien, y le digo que está resplandeciente. No quiero decirle que ilumina el lugar porque ya sería demasiado.

viernes, junio 07, 2013

Algo me explota por dentro

Toso y siento que escupo sangre. La ropa se me mancha y siento como si algo me estuviera estallando dentro. Corro atemorizado a pedirle ayuda a Vincent y él me dice que no pasa nada. Me sienta en una de sus rodillas y me da un beso de piquito para que me tranquilice.
Yo sigo sintiendo que se me sale todo por la boca, sigo asustado.

Después se me cae o se me sale uno de los perros y trato de jalarlo hacia mí de las patas delanteras pero está algo pesadito (Rusty) y además, hay algo como un tubo o una rama entre sus dos patas que lo impide, necesitaría soltarle una y pasarla por debajo de ese obstáculo pero no puedo maniobrar, ni lo quiero soltar. Lo sigo jalando...

miércoles, junio 05, 2013

El trasero

Estoy en casa de Martha y ella no lo sabe, así que cuando llega, de inmediato al cruzar el umbral de su puerta se desnuda y alcanzo a verla de espaldas. Yo no quería, pero no puedo dejar que me vea, sobre todo ahora que sabría que le ví las nalgas. Qué pena!

lunes, junio 03, 2013

Lenny o Abraham?

En este sueño, donde aparece el actor Lenny Zundel, yo lo ubico como Abraham, y estoy seguro que así se llama.