jueves, febrero 28, 2013

La dieta

Corro desnudo entre las casas rumbo a la oficina en busca de algo que ponerme. 
Veo que nadie esté pendiente de la puerta y entro, busco una toalla o algo pero para cuando lo encuentro ya muchas personas me han visto y me piden que me quite las manos de adelante. Yo me cubro no por pena, sino porque no quiero que nadie me vea. Hay ocasiones en las que no tengo las manos cubriéndome, pero por fin encuentro una toalla verde muy grande y trato de colocármela desde el pecho.

Regreso a mi casa, que es como un apartamentito en un segundo piso, saltando algo como una barda.

Jesús Leal llega de visita, dice que no sabe porqué su boleto dice Tabitha, Texas, si él lo compró para esta ciudad. En una lista hay dos entradas con el mismo nombre, Tabitha, y le aconsejo reportar ese error porque podría causarle problemas más adelante.

Después corro por la calle con Martha haciendo ejercicio. Ella me pide un diente de ajo y le doy uno que es grande como un tamal. Cuando lo aplasto para retirarle la piel, parece plátano. Ella dice que lo más difícil de la dieta es el paso número dos y que de allí no pasa.
Yo traigo en mis manos algo como una bocina o una computadora, y no quiero dejarla en la ventana, por fuera, por temor a que alguien se la lleve, pero como vivo ahí cerca, decido ir hasta mi casa, dejarla y regresar a seguir corriendo.

miércoles, febrero 27, 2013

Ricardo Bachtel

No recuerdo exactamente de qué trató el sueño, pero recuerdo el nombre de alguien que andaba ahí. Ricardo Bachtel.

martes, febrero 26, 2013

Convivio

Hay dos pianos en casa, uno mejor que otro. Como habrá un convivio, alguien pone viandas de comida sobre uno de ellos, ojalá sea el más viejo, el que parece órgano, porque la comida estaba congelada y ahora las teclas del piano se mojaron y tienen hielo entre ellas y no puedo tocar.
Yo trato de tocar el Happy Birthday y no me sale. Culpo a las teclas húmedas.

domingo, febrero 24, 2013

El paraguas roto

Tengo un paraguas pequeño de color negro de los que se extienden al abrirse. NO sé si al apretar el botón se abre o si al tratar de abrirlo se rompe.

sábado, febrero 23, 2013

La tienda del dólar

Fernando se hizo del baño y Martha trata de cambiar sus sábanas, Le digo que deje así las cosas y llame a alguien porque ese no es su trabajo. Entonces, Fernando empieza a agitarse y a gritar mucho, se arranca las sondas y se mancha de sangre. Una de las sondas que le quedaban, Angélica se la jala desde donde ella está, se la desprende del cuello y mancha con sangre la bata de Fernando (cuando pienso que ella sabe lo que esta haciendo sin perjudicar a Fernando creo que es Angélica y no Martha). Fernando se mueve como un pez hacia atrás y como creo que se puede caer me acerco a agarrarlo por los hombros. Llegan médicos y enfermeras y Martha me invita a salir afuera.
Voy con ella (que trae su uniforme azul) a una tienda de dólar. Seguramente salió de la clínica para no ver a Fernando en ese estado. Después de encontrar lo que buscaba, se forma para pagar y yo me quedo cerca de la entrada, donde hay unas cajas con detergente líquido. Tomo una botella azul de plástico y pienso comprarla, pero para entonces la fila ha crecido más (veo mujeres de color con sus hijas haciendo gran alboroto) y creo que Martha ya está pagando. Lo que debí hacer para ahorrar tiempo fue dársela a ella para no tener que hacerla esperar. En definitiva, dejo la botella donde estaba y en eso veo a mi mamá entre un grupo de gente que va de salida. Corro a saludarla y la sorprendo con un abrazo. Empieza a llorar y yo también y le digo, pensaba verte el domingo pero no se pudo. Ella nunca logra decir nada porque sus pucheros no la dejan hablar y de repente ya no la veo.
Me subo al auto de una mujer que me ofrece un aventón pero en eso recuerdo que debo regresar a buscar a Martha y le pido que me deje en la esquina. Antes de irse me dice que disfrute de la vida. Corro hacia donde me levantó y entre todas las personas que caminan por la calle busco a Martha, que debe ir rumbo a donde dejamos la camioneta. Creo reconocerla por el número de su playera deportiva y la alcanzo, pero ella está rodeada de gente y entre ellas una niña como de 12 años habla con ella y le dice mamá. La camioneta no trae mi cortadora de la orilla, pero cuando voy a reclamar, veo a un hombre que me la deja allí en la caja. Seguramente me estaba ayudando a hacer algo. Martha me pregunta si no noto que pintó la casa y le digo sí, traes todo el cofre chispeado de pintura color verde aqua. Me acerco a la pared (que es de color azul marino) y tocándola con un dedo le pregunto: y sí la pintaste tú o tú nadamás pintaste las orillitas (pasando mi mano por el borde de la puerta) y alguien te ayudó con las áreas grandes? No entiendo lo que dice entre tantas voces que hablan al mismo tiempo.

jueves, febrero 21, 2013

La enredadera


Martha y yo vamos a ver a Gerardo, y cuando llegamos a su departamento, vemos que se está tratando de salir del garage para después cerrar la puerta y que no sepamos si está o no. Pero como lo agarramos ahí, Martha va y se le sienta en el regazo y yo po acorralo por la ventanilla.
Juntos vamos a un salón donde hay una colección de sombreros. Muchos ancianos, sentados en sillas colocadas alrededor de ese salón, aplauden. Gerardo se pone a arreglar un jardincito allí mismo, pero yo voy y destruyo la enredeadera de sedal, o mejor dicho, los hilos que él colocó entre varios palos largos para que de allí se apoyaran las enredaderas. Creo que Lynn lo había ayudado. Yo corto uno de los hilos de sedal y los demás se caen.

Traducciones extraterrestres

Mi casa, o tiene dos pisos o yo ando en otra parte donde los pasillos no tienen barandales.
Por ahí anda my snoopy en color blanco y temo se caiga. Dicho y hecho, en una de esas va a dar a una especie de red y después al suelo, pero lo veo levantarse como si nada y solamente sacudirse una pata (acia atrás).
Alguien me da 103 dólares y algo de cambio (no sé de quien se trata, pero podría ser Gerardo o alguien cercano) mientras él se queda con 170 y tantos. Me dice que se trata de lo de la traducción. Yo creo que todo el dinero debió haber sido mío, pero tomo lo que me da y me quedo pensando.
Lo que traduje eran unos documentos o un libro que hablaba de extraterrestres, de los 182 que ya habitaban entre nosotros y este era el 183. Seguramente eran sus memorias o sus experiencias.

miércoles, febrero 20, 2013

¿ ?

20 -olvidado-

Desde la muerte de Lynn

Voy caminando por la calle y le comento a alguien que va conmigo que la razón por la que Gerardo está deprimido es porque murió Lynn. Desde hace cinco años, o sea desde su muerte, él ha estado así de triste.

martes, febrero 19, 2013

Espectáculo

Escaneo con el ratón unas fotos de artistas, pregunto por Carlos Cardán y digo que busquen en google uno que se parezca y saldrá Luis Miranda, pero en realidad se parece a Tico Patterson.

La sangre de Fernando

De regreso a la casa con unos amigos veo que Martha está en la casa, cocinando.
Platicamos y en eso llega una de sus hijas, que no se cual de todas es pero que se parece más a Cristal, con dos niñas de unos 8 años cada una vestidas muy monas como Shirley Temple, con vestidos de olancitos y eso. Cristal viene de ver a Fernando y trae sangre en la ropa. No se si también en las manos y cuando Martha le pregunta dice no sé.
¿Que le pasó a Fernando? NO sé.
¿Está bien, como lo dejaste? No sé.
Respondiendo a todo con ''no sé'' pasa y seguramente se dirige al baño a lavarse y cambiarse de ropa.

sábado, febrero 16, 2013

Bravucones

Estoy en casa de alguien que entra al baño cuando me estoy bañando. Me visto y me salgo.

Tienen allí varios portones porque no quieren que se les salga un cachorrito. Yo salgo con cuidado pero uno de mis perros se sale y logro agarrarlo del collar para que no corra y me regreso con él. Por allí me encuentro un harnés en color negro con florecitas como tulipanes que me recuerda los tirantes del traje alemán que he visto en Oktoberfest.
Platico con un señor que también sacó a pasear a sus perros y después regreso, pero está tan oscuro que no sé hacia donde caminar para llegar a mi habitación.

Este lugar es como un rancho con mucho campo y construcciones en varios lados. Caminando por allí me sale al paso un muchacho que me provoca y reta a pelear insinuando que soy ''delicado'', a lo que respondo que no es eso, sólo que no soy atlético ni fuerte. Nunca he hecho ejercicio. Cuando llega un amigo suyo corro hacia a la casa a buscar protección y a denunciarlos. Ahora temo que se me aparezcan detrás de cualquier esquina.
En eso veo una manada de caballos salvajes corriendo por la llanura y retozando, y a poca distancia una camioneta negra que lleva en la caja a un grupo de hombres y entre ellos, atado y de pie a alguien de la casa. Sosteniendo su arma a medio metro de él, dispara.

Corro a avisar pero parece que no avanzo. Cuando por fin llego, veo al ''muerto'' platicando con los demás, como si hubiera regresado en el tiempo hasta antes de que lo subieran a la camioneta. Están todos sentados en el patio platicando. Alguien corre y lo siguen. A lo mejortratan de matarlo. Yo trato de correr hacia otro lado a ver si de casualidad doy con la casa.
Una señora habla en público o quizás atestigua algo, pero como su vestido es muy suave, de una tela como poliester verde pistache, entre las piernas se ve como si en realidad fuera hombre.

jueves, febrero 14, 2013

Reunión de amigos

Benjamín Prestejo Cabrera se me presenta y después le platico a Claudio, para ver si él lo conoce. Juan el pájaro loco pasa por allí y le pregunto si podría regresar más tarde.
Mi apartamento está dentro de una escuela o una tienda, por lo que tengo que ajustarme a su horario al entrar y salir...

Tienda o escuela

Benjamín Prestejo Cabrera se me presenta y después le platico a Claudio, para ver si él lo conoce. Juan el pájaro loco pasa por allí y le pregunto si podría regresar más tarde.
Mi apartamento está dentro de una escuela o una tienda, por lo que tengo que ajustarme a su horario al entrar y salir...