lunes, enero 14, 2013

Pelón ricopelo

Por alguna razón me piden que me corte el cabello y me rapo por completo. Paso la máquina una y otra vez hasta que veo mi cráneo sin cabello. 
Mi casa está en un piso muy alto en un edificio y cuando salgo con los perros a la terraza, me da miedo que por accidente uno de ellos pueda caer hasta el suelo, porque siempre andan corriendo sin control. Me dolería mucho. Trato de sacarlos bien amarrados.
Afuera, hay una fiesta. El patio también tiene barandal, para que nadie caiga por descuido.
En el baño, me peino, y veo que ya tengo el cabello larguito, como de dos centímetros y me lo pongo todo tieso con un gel. Nadie me va a creer que es mi propio cabello.
Me pongo una camiseta de red que es muy reveladora porque el hilo con que está tejida es como del grueso de un cabello. Para que no se vea nada, me coloco encima una manta o algo como una pañoleta de seda. 

domingo, enero 13, 2013

Todos en calzones

Me piden haga un dibujo y hago el de un futbolista en cuclillas. Hasta hago que se le vean sus cosas ahí colgando. 
Mientras, vemos una película de Pedro Armendáriz muy chistosa. Corre en calzones detrás de un caballo. 

sábado, enero 12, 2013

Juguetes para los niños

Luis Fuentes y Eusebio Fuentes son padre e hijo. Alguien me dice que vendrán a casa, pero
Gerardo, que lee una revista no presta atención.
Tía Pepa cocina cerca de cabaña, afuera, y la casa tiene todas las puertas abiertas. Cuando entro, no puedo apagar las luces. Subo y bajo los interruptores pero no veo que se apague nada. Debe ser porque hay muchas cajas y cosas por todas partes.
Afuera, veo pasearse a un montón de perros y algunos gatos.
Traigo juguetes para Terique y Charlessa, pero ahora debo buscarlos para dárselos.

Compro un paquete de 3 DVDs, sólo que al llegar a la casa y ponerlos en la televisión, empiezo a darme cuenta de que son para adultos y hay niños presentes. Los guardo.
Estamos en la casa del lago, de donde tenemos que irnos con todas las cosas, que subimos a la camioneta. En eso alguien llega y yo entro al agua accidentalmente, al tratar de platicar con ellos.

jueves, enero 10, 2013

Dora Emelia

Duermo con mi prima Dora. Le digo que se acomode ella detrás de mí, como cucharita, para que no haya sorpresas. 
Al día siguiente no sé si se lo digo a alguien o me quedo callado, pero parece que camino por la calle con uno de sus hermanos.

miércoles, enero 09, 2013

Julia y Julia

Llego a casa de tía Julia y busco una escalera. Tío Eduardo me muestra el lugar donde está y salgo por ella. Está dentro de un cuartito al que se va por un patio techado. Tengo cuidado de no romper nada con la escalera cuando salgo con ella bajo el brazo.

Debo ir a una boda. Hay mucha gente, y por ahí anda Julia Stiles, yo le digo, de broma, que es Julia Childs, pero esta es la muchacha que salió en The Bourne identity.
Me da mucha verguenza llegar todo desaliñado pero no pude arreglarme. Como puedo, con las manos, trato de aplacarme el cabello, pero está muy seco y crespo y no se acomoda con nada. Diré que esa era mi intención, o que es la moda.


lunes, enero 07, 2013

Cobertizo para trebejos

Voy a construir un pequeño cobertizo con madera de desperdicio. Toda la madera es de diferente tamaño, de diferente color, de diferente todo. Como puedo, poco a poco voy armándola desde abajo, pues el techo ya está hecho y es de color azul.
Cuando trato de colocar las piezas de madera en el suelo para formar primero el rectángulo que será la base, veo que el suelo está disparejo y que algunas piezas de madera ni siquiera lo toca,. Allí quizás podría rellenar esos huecos con ladrillos o bloques, pero no quiero usarlos, quiero que todo sea de madera.
Las piezas, de diferente grueso no embonan unas con otras y batallo para hacer mi base de manera que coincidan en tamaño, sobre todo en las esquinas. Por fin, me decido a usar ladrillos y bloques de concreto, pero entonces veo que algunas piezas han sido quemada. Tienen manchas negras de carbón. 
El techo se vuela y se descuadra, pero lo vuelvo a colocar y busco la forma de clavarlo o atornillarlo para que no vuelva a irse.
Los vecinos se detienen a ver lo que estoy haciendo. No sé si vayan a decir algo porque la madera estaba tirada o porque era de alguien. No recuerdo como fué que me hice de ella.

domingo, enero 06, 2013

Más líos de perros

De nuevo veo montones de perros pasar por el frente de mi casa.
Mis vecinas Blanca Palomo y Elizabeth me recomiendan, en diferentes ocasiones, algo para no salir perjudicado por ellos.
Yo lo único que temo es por la seguridad de los míos, que son ladinos y tratan de escabullirse cuando pueden.
Creo que también hablamos de dinero. 

sábado, enero 05, 2013

Líos de perros

Vamos a visitar a alguien y me llevo algo además de mi cubeta y mi tabla de picar, que tiene patas como las chanclas japonesas. Dejo un recipiente con monedas pero me llevo algunas y unas piedras imitación diamante. Todas las monedas son plateadas, unas grandes como un dólar y otras pequeñas como ''dimes''.
Llegamos a donde íbamos y le muestro a mi mamá las piedras, diciendo que los diamantes son los únicos que nunca se rayan con nada (y hasta le digo donde lo aprendí), estos mamones son de vidrio y escribo en ellos usando otros como lápiz, con la puntita más filosa. Escuchamos la radio pues hay un programa de concursos. Se oye la voz de Carmen Montejo. Yo la conozco porque he trabajado con ella y nunca se me ha ocurrido pedirle un autógrafo. Tampoco le he comentado de mi blog. Debería visitarlo para que vea lo mucho que admiro su carrera y la de sus colegas.
Nos cambiamos de casa y por aquí pasan muchos perros. Yo trato de que los míos no se salgan a la calle. Veo hacia adentro de mi zaguán y parece qu ehay hasta leones, pero son perros con el pelo cortado como sus dueños. Corren. Mis perros se meten debajo de la casa.
Mi vecino de la derecha tiene barda. Al verlo entrar se que lo conozco, es gordito. Veo mi estómago y descubro unos granos, no debo rascarme. Me meto a sacar mis perros de abajo.
Mi vecino del la izquierda no tiene barda, sólo unas plantitas dividiendo los dos espacios. Veo que ellos salen acompañados por otras personas que llevan a sus perros con correas, pero los perros del vecino salen sueltos. Como veo que se muerden con los míos los agarro y toco en la ventana para que Vincent salga a ayudarme.
Los vecinos se meten y ya no salen. Yo batallo con sus perros en mis manos y los míos colgando de ellos. Ahora temo que vengan de derechos humanos y se lleven mis perros.

miércoles, enero 02, 2013

Casa movida

Mi casa tiene dos puertas en el mismo lado y ambas dan a la calle, que está oscura.
Alguien se asoma por una de las puertas y me da miedo. No lo conozco así que cuidadosamente me voy metiendo sin hacerle caso. Por la otra puerta (a la derecha) se asoma un muchacho que dice yo le pedí ayuda y que viene a reforzar las cerraduras, con un pasador corredizo. El y su ayudante sacan un desarmador y empiezan a trabajar en la puerta.

Mueven mi casa de lugar. De pronto mi casa ya no está donde debía y me siento inseguro. Rodeado de monte y sin cercar. Con dos o tres casas más como vecinos. Mi abuelita y mi tía Pepa están conmigo y les platico del Sr. Fred, que tiene el cabello largo y blanco como el de ellas. En eso, llega el Sr. Fred, pero su cabello no se ve blanco, porque trae recortada la parte de atrás y sólo dos cangilones a ambos lados, cubriéndole las orejas.
Le hablo en inglés y él contesta. Mi tía Pepa también dice algo en inglés para que él sepa que le entendemos. Salimos de allí tras él, pero hay un hoyo muy profundo en medio de la casa como una noria, pero sin brocal. Alcanzo a advertirle a tía Pepa y salta, librándolo, pero mi abuelita sí cae. Rápidamente la agarro de un brazo mientras veo el fondo del hoyo pensando lo difícil que va ser sacarla si la suelto y como puedo logro ponerla a salvo.
Estoy muy triste porque uno de mis perritos ha caído en un río que pasa por aquí. Nada de esto estuviera pasando si no me han cambiado la casa de lugar.
No sé si Snoopy haya logrado salir del agua y un día regrese, pero eso me pone muy triste.
Salgo y veo la casa de otro vecino y quisiera ir a preguntarle si él está contento aquí y veo un zaguán y una camioneta. Po rlo menos de este lado está bardeado, hay portón y del otro está el monte. Mi casa está en el centro.
Me acerco a una pareja que platica recargados en la camioneta y mientras la señora se queda allí, el señor se aproxima y me contesta que sí, que aquí es seguro y que todos procuramos el bienestar de los demás. Veo el camino por donde entró la camioneta, se ve desgastado por el tráfico y va a dar hasta la puerta de la casa de ellos.
El es chaparrito, moreno, de ceja casi unida y su cara me resulta conocida, aunque no se como se llama.