domingo, diciembre 30, 2012

Asesinos asesinados

David Chandler necesita que le limpie la casa y que le tome algunas fotos por dentro y por fuera. Yo necesito ir a otro lugar después de aquí, así que no sé como voy a hacerle para poder terminar ambas cosas y llegar a donde voy. Parece que él necesita conseguir unos pantalones para una amiga. Grises, rabones, aguados, no sé, me los describe y me los imagino feos.

En mi casa, con mi mamá, veo que entra un ladrón, o un hombre armado y como temo por nuestra seguridad, yo me defiendo, saco una pistola y le disparo. No veo que caiga ni que resulte lastimado, así que sigo disparando y le digo a mi mamá o mi tía que se proteja, pues el hombre dispara y su pistola parece ametralladora, lanzando múltiples proyectiles por segundo. Me agacho, veo los agujeros de las balas perforando respaldos de camas, muebles, etc y yo también disparo. Por fin lo veo caer, aunque no le sale sangre.

Después entra otro y agarro un machete y le doy con él. Me da pena pero al mismo tiempo siento bastante agresividad y mientras le doy por todas partes, incluyendo el cuello, veo las heridas, pero tampoco veo sangre, y desde ahí veo que el primer hombre trata de incorporarse. Aterrorizado sigo golpeando al segundo y grito, pero no escucho mi voz, por más que trato de avisarle a alguien del peligro. Siento mucha desesperación.

Con ambos hombres tirados aún moviéndose como si intentaran levantarse, salgo a la calle a pedir ayuda y que llamen a la policía. Alguien lo hace pero la policía nunca llega.

Debo tomar un medicamento llamado osperlina.

sábado, diciembre 29, 2012

Barbie es una perra

Salgo a pasear con mis perros y se nos pega una perra, a la que amarro con la correa de los míos cuando meto a estos en casa y a ella la dejo afuera, por temor a que nos muerda. 
Resulta que la perra se llama Barbie y viene una vecina en su busca. Yo la había cambiado de lugar y la vecina al encontrarla, agradecida le da algo a Vincent. No creo que sea dinero.
Llega más gente a casa y yo, corriendo, derramo el contenido de algunos tazones, por accidente, lo que me pone de muy mal humor y empiezo a gritar. La gente se sorprende, pero yo ya no soporto seguir tirando cosas.

jueves, diciembre 27, 2012

Visitando a las estrellas

No sé si estoy en Cuba o en México porque la enfermera habla con cierto acento.
Ella es la que me dice que no podemos pasar a ver a Marisa Paredes a su habitación porque está delicada. Yo le explico que solamente deseo hacerle 5 preguntas y es todo, que no la molestaré más. Cuando pasamos a verla, está engarruñadita como feto y al despertarse le da gusto vernos. La muchacha que me acompaña va de parte de una revista o un programa de televisión y yo empiezo las preguntas:
Le digo que a qué edad empezó a trabajar, y si fué en cine o en televisión, a lo que ella contesta que nació en 1906 y que empezó a trabajar durante los años 30s. 
A finales o a principios, le pregunto, y como no me dice nada concreto decido escribir en mi cuaderno que a mediados. Empezaría a los treinta y pico?

La cosa es que salimos de allí cuando llega a visitarla Angélica María, y le digo a mi compañera, oye, a ella no tenemos nada que preguntarle porque todo lo sabemos, verdad? Que empezó de niña en esto y lo otro, y me dice, no le hace, vamos a platicar con ella.

Angélica, muy amable, entre su visita nos responde y conversa amenamente con nosotros.
No quisiéramos irnos, pero tenemos que regresar al trabajo.

lunes, diciembre 24, 2012

El paquete abierto

Dicen que el pasto se cortará hasta el lunes 6 porque la máquina se descompuso o no hay quien vigile. Los vecinos protestan pero de todos modos nada puede hacerse al respecto.
BJ reclama y entonces veo su ojo de lagartija (izquierdo), que se mueve alrededor y es protuberante.
Creo que del otro está tuerto. 
Veo venir a un vecino con un sobre y como creo que va al correo le doy el sobre que me llegó abierto, para que les reclame a ver si todo lo que contiene es en realidad lo que venía allí originalmente. Le compongo la abertura y se lo doy.
De allí paso a una habitación cuyas paredes de cemento tienen huellas de patas de perro (quizás hasta de gato) en las paredes, como si cuando estaban frescas alguien los colocó allí para que dejaran sus huellas, que son además, más grandes de lo normal. Puede que no sean de un animal y que alguien las haya hecho manualmente, en imitación.
Me orino en una de las paredes del cuarto y en eso despierto con ganas de ir al baño.

domingo, diciembre 23, 2012

La investigadora sexy

Una mujer llega a mi casa pidiendo entrar para recabar algunos datos y entra.
Pregunta cosas y según eso, se trata de ver si estamos bebiendo agua pura, pues de lo contrario nos afectará la vista y la lengua. Yo noto que me han cambiado los interruptores de la electricidad y que ya no puedo encender la luz, porque de tres que había, si presiono uno se mueven dos, que están como conectados.
Yo necesito más luz y le reclamo. Ella y su ayudante traen a un anciano en una bata blanca (que yo creo es su jefe) y lo acuestan en mi cama, donde él empieza a retorcerse y a gemir como si estuviera sufriendo un ataque. 
Le digo a esta mujer que para que lo introdujo a mi casa si sabía que estaba a punto de morir, se imagina en el lío que me mete si muere aquí? Ella me ignora y continúa con sus preguntas. 
Después la veo acercarse al anciano y mostrarse sus enormes senos. En una pantalla, el anciano, cuando era joven, relata su vida y es cuando noto que sí se parece al que está en la cama.

sábado, diciembre 22, 2012

Pintura de agua

Pinto la casa de la familia del chef, por dentro, con los colores sobrantes de la casa de los hondureños. El color que tengo es gris, y donde pinto es áspero, como cemento sin pulir. Sale la señora y me dice que no, que con ese color no, que mejor después.
En eso, cerca de donde estoy, una anciana entra al baño y cierra la puerta, pero es sólo la parte de abajo y le veo la cabeza cuando se sienta. Recojo todo y me salgo.
Caminando por la calle tomo el atajo de siempre, por dentro de una construcción que ahora es carnicería y al entrar por una puerta, me sale un muchacho de los que allí trabajan y nos sorprendemos los dos. Le explico que por ahí siempre me he venido y él dice que ya no lo podré hacer. Me voy por fuera. Traigo muchos tiliches y no sé como acomodarlos para cargarlos en un sólo viaje. Pido un aventón y me lo dan los hombres de un camión que atrás trae un montón de trebejos, entre ellos una peluca rojiza en muy buen estado que no puedo tomar porque yo ya traigo muchas cosas y no puedo ni subir.
Dentro, veo más hombres y todos traen cabello largo. No sé si preguntarles si usan peluca o es su cabello natural. Bromean y rien.
Hay una bomba en la bomba de agua, y si explota se inundará todo. Un hombre logra desactivarla y cuando le toman una foto, se baja el pantalón de adelante, mostrando un pubis muy peludo y algo como un dedo gordo que debe ser su pene. Mejor debió posar desnudo. Mi mamá me dice que alguien tomó una botella de licor y teme se le rompa, pero yo veo como en un comercial intermitente, que esa botella cae de muchas maneras y no se rompe, no se si sea de plástico verde, porque cae al inodoro, al suelo, etc. 
O será que la edición del video impide que nosotros veamos cuando se estrella y la siguen pasando hasta justo antes de romperse?

viernes, diciembre 21, 2012

Nati Mistral

Debemos infiltrar a un niño o ayudarlo a llegar a cierta parte y para eso tenemos que cubrirlo con hojas verdes y flores. El problema, es que también debe llevar comida, así que yo pongo (aunque después no sé como le van a hacer para lavar la carne) picadillo en una especie de pañal que le coloco encima del de él. Como él ya tiene un sombrerito que no quiero maltratarle, busco un casco o algo donde pegar las flores que irán en su cabeza.

Una señora contradictoria me pregunta porqué aún no he empezado a regar el pasto (que ni es suyo, sino de otra mujer que me contrató) y le digo que porque nunca acostumbro a hacer nada antes de comer algo. Ella dice que nunca alimenta a nadie sino hasta después que hayan hecho algo. Molesto, me pongo a regar, pensando que cuando termine y ella me ofrezca algo de comer le diré que no tengo hambre y me iré a mi casa. Mientras riego, ella me vigila muy de cerca, irritándome, pero después me mira desde lejos.
Yo riego, por toda la parte de adentro de una como vecindad aunque no veo el pasto. Debe ser que aún no ha nacido. Para no mojar a una Señora que lee, sentada en su mecedora frente a la cerca de madera, me alejo hacia atrás y es cuando veo un panorámico enorme en el patio adjunto, con fotografías de personajes ilustres de un país, entre ellos Nati Mistral (aunque en mi sueño es de raza negra, como la mujer de la mecedora). Le pregunto a la Sra. si no es ella una de las personas que aparecen en esas imágenes y dice que no, entonces le pregunto que de qué país son porque veo a alguien parecido a Bolívar, con sus patillas y su uniforme... serán de Venezuela?

La mujer que me vigilaba desde la entrada se aleja.
Más cerca de la entrada unas mujeres comentan lo bien que estoy regando y sale un niño adolescente, moreno, con una toalla a la cintura como acabado de bañar. Cuando una de las mujeres dice que alguien está adentro de su casa aun dormido porque tiene cáncer, el niño dice que él lo puede curar. Por allí veo a otro niño menor que él pero muy parecido.

jueves, diciembre 20, 2012

Joven torero


Paseando a mis perritos nos encontramos con uno que está cojo. Le falta la mitad del brazo izquierdo. Es chaparro como los chihuahuas y de color café claro. Aunque le sacamos la vuelta, nos lo encontramos varias veces. Seguramente es inofensivo.

Entonces veo a un muchacho con una muleta y algo lastimado. Platicamos.
Dice que su hermano toreó, o alborotó a un toro y después corrió, así que el toro, lo agarró a él en lugar de su hermano. Los animales no ven como nosotros, le digo, ellos no distinguen, ven todo borroso...

miércoles, diciembre 19, 2012

Problemas familiares

La hermana de Vincent (que es rubia y de cabello liso) llega a mi casa como si fuera suya y yo no la tolero. No sé que problemas tuvo de donde viene porque cuenta que dejó unas prendas íntimas de encaje de color durazno con no sé qué fin. La corro y abofeteo, pero salgo y cuando regreso, advierto que la cerradura ha sido violada y allí me la encuentro a ella, molesta, regando prendas íntimas de color rosa por todas partes. La acompañan tres amigas suyas, entre ellas una llamada May Bagplay. Nos hacemos de palabras de nuevo y esta vez, más violentamente, la vuelvo a correr. 
Mis perros salen y entran a su antojo y una familia trae un juego de mesa llamado ''time warp''. Entonces noto que Rusty ha desaparecido y temo que esta mujer le haya hecho algo o lo se lo haya llevado para usarlo contra mí. Buscándolo, veo un par de caballos bajo la casa. Nada, Rusty está desaparecido.

domingo, diciembre 16, 2012

Barco a Venus

Fuí a un lugar como el aeropuerto por los niños de Margaux, Emily (Susy) y Nicholas. Otra mujer que no es Margaux está conmigo y nos desespera que nadie vaya por nosotros. Yo le digo que (supongo es la nueva mujer de Carl) quizás la mamá de los niños, Susy y Nicholas no quiera que estén con nosotros. Yo tengo un número de teléfono en mi casa, pero si vamos por él, de una vez me gustaría quedarme allá.
Entonces escucho una melodía que reconozco y me pongo a bailar como otros lo hacen, encima de una barra. La canción no está en español, pero la música es la de Barco a Venus, de Mecano. Por fin llega Juanjo y nos preparamos para salir de allí.

sábado, diciembre 15, 2012

Cine y prostitutas

Estoy investigando para mi libro de cine y me siento tan orgulloso de él, que con lágrimas en los ojos se lo muestro a Héctor Suárez, pues hablo de dos de sus películas, EL MILUSOS y PARA SERVIR A USTED, creo. De esta última no estoy muy seguro, pero recuerdo haber visto el dibujo de un monito con traje de mesero.
De ahí, un jovencito que también ve el libro y dice sentir admiración por mí, me invita a su casa a seguir platicando de cine y arte y yo acepto gustoso. No vive demasiado lejos, pues desde ahí veo un edificio que está frente a mi casa, pero el barrio es muy pobre y hay que bajar en una especie de elevador manejado por alguien que cobra 1 peso por persona. Ahí dentro me dice que tiene revistas de mujeres desnudas y que hay unas que son muy especiales.
Por el camino le platico que yo también tengo conocidos que gustan tanto del arte, que fuman (siempre están risa y risa), beben y hasta imprimen sus propias playeras en serigrafía, lo que lo anima bastante.
En su cuartito, que comparte con dos muchachos más  y que andan afuera bañándose, desnudos y secándose uno de ellos, que le reclama algo, no hay ventanas, solamente los huecos, y tienen un barril como de cemento lleno de algo café que espero sea tepache o algún destilado, pues de ahí se filtra a otro recipiente y después a otro. En uno de ellos, el de enmedio, me parece que la espuma dibuja un rostro.
Vemos las revistas y en eso escucho ladrar a un perro. Me asomo por una de las ventanas y veo que se están comunicando, pues otro perro más pequeño está peleando con otro mas chico que quizás hasta sea un tlacuache y yo grito angustiado, pero ya lo mataron y se lo van a comer. Tienen que sobrevivir comiéndose unos a otros.
Mi amigo me invita a ir a otra parte donde tengamos más privacidad y en algo como monte encontramos un cuartito cerrado donde hay dos personas más en lo suyo. Uno de ellos orina enla boca del otro. Saca sus revistas, que a lo mejor ni son suyas, y las empezamos a ver. Se pone bien cachondo y me dice que irá a ver a unas prostitutas, que están en un cuarto cerrado pero más grande, todas hechas montón y a donde solamente se ve con la luz que entra por la única puerta. Yo me quedo afuera pensando lo caloroso y lo sudadas que están esas mujeres ahí dentro y al poco tiempo sale mi amigo indignado porque le cobraron 80 pesos y al final la chica le dijo que no era prostituta, sino que la había confundido. Se quedó sin dinero.
Si no le importase, yo podría ''ayudarlo'' pensé, pero nunca se dió el momento.
Sucede algo y me encuentro buscando a alguien en casa de Jaqueline Voltaire. Cuando ella me descubre le pido un autógrafo y me regala una revista de adultos donde ella posó desnuda y me dice, aquí está a quien buscabas, y aparece un muchacho medio feíto de cabello rizado sin peinar, algo barrigón mostrandome el pene erecto abriéndose la bata. Regreso con mi amigo, que aunque también trae el cabello algo larguito sí se peina, y le muestro la revista, y además, me robé una caja de cereal. En eso estamos, cuando se viene una tormenta horrible, que lanza a las personas en el aire.
Por encima de nuestro cuartito que se ha soltado y se mueve con el aire, vemos a tres cuerpos volando, uno de ellos desnudo. Sólo espero que no nos pase nada.
Cuando pasa la tormenta, que era solamente aire, uno de los amigos del muchacho quedó con una gasolinera donde vende combustibles y aceites muy caros y quienes le compran lo derrochan dejando marcas en el suelo, como que tienen fugas. Al ver que yo no muestro interés en nada me preguntan que edad tengo. No digo, pero si lo hiciera diría que tengo 39 años.
Para regresar a mi casa, debemos subir de nuevo en el elevador hechizo y como no entiendo me quedo afuera. Afortunadamente tiene una salida de emergencia por la cual mi amigo salta para que tomemos el que sigue. Ahí es donde conozco a la Sra que lo maneja, se parece a Doña Mague la de la fonda de R. Martínez. 

viernes, diciembre 14, 2012

Desnudo y por la calle

No sé si me acaban de hacer algún estudio médico y de ahí tenía que ir a clases, pero estoy desnudo en el CCA. Empiezan a llegar otros compañeros y no encuentro la forma de cubrirme. Después de mucho buscar, veo una toalla pequeña, vieja y deslavada y con ella me cubro. Una señora, posiblemente una maestra, me da 10 dólares y em dice que salga a comprarme algo de ropa. Los tomo mientras pienso que podría conseguir unos shortcitos de un dólar y una playera de otro y ahorrar el resto. Conozco unos tianguis donde hay cosas muy baratas. En mi camino me cruzo con mi maestra, la saludo, pues me da gusto verla. 
Salgo de la escuela cuando muchos alumnos más están llegando y una vez afuera, busco el lugar donde venden ropa, pero no lo encuentro.
Afuera, acomodo las 4 maquinas amarillas para podar pasto dentro de una tienda de campaña, o una lona con 4 piezas de metal que la sostienen. Una de ellas ya tiene las ruedas chuecas.
Cuandor regreso a la escuela, empiezo a buscar a las gente que conozco, y veo a Don Roberto, recorro los salones en busca de mi maestra, pero es cuando el director me dice algo y salgo de nuevo, con él corriendo tras de mí.

En mi casa, donde he colocado escaleras de madera que a la vez contienen estantes para guardar cosas, converso con una pareja, no sé si ella sea Silvia Pinal, pero en un momento dado, les digo que yo tengo una pieza musical para cada actriz y que el de la Sra Pinal es uno que les silbo. No, ese no es dice el hombre, sino este, y él me silba otro.
En eso estamos cuando llegan más personas y se arma la fiesta. Mucho subir y bajar afloja los tornillos de las escaleras y temo se desprendan de las paredes, pues incluso los tornillos que yo creía bien apretados, están fuera de su lugar, volando, literalmente.
La causa podría ser que mi casa esté descuadrada, pues las puertas tampoco cierran completamente. Tengo algunos dulces que debo organizar, pero al mismo tiempo no deseo caer de la escalera o el estante donde estoy y que está a punto de soltarse. Sé que como es un sueño no me va a pasar nada, pero no quiero despertar, así que me agarro de otro pasamanos que está más atrás y salto hacia un lugar más seguro.

martes, diciembre 11, 2012

No me gustan tods las películas

Tengo un Juego de video donde un hombre trae una chicharra de esas de lámina que truena con los dedos y se convierte en pez, para así poder nadar e ir a otra área del juego, pero allá lo aplastan contra una pared.
El hombre ahora soy yo y presionando la chicharra regreso y veo a Homero Simpson de caricatura donde estaba yo antes de convertirme en pez. Salgo del agua y Homero es el sorprendente hombre araña (2012). Primero con el disfraz y después como persona normal. Caminamos por un enorme patio como de un lote de autos deshuesados porque vamos a trabajar y le pregunto si no habrá problema porque no me presenté ayer.
En eso, nos habla el jefe y nos asigna como empacadores en una de las cajas registradoras, y Peter me dice, cuidadito y vayas a empezar con los abrazos y los besos porque ya sabes,
en son de broma, como sucedía en las caricaturas. Guardo en mi bolsa del pantalón cabeza abajo una pequeña muñeca tipo Barbie pero de la mitad se su tamaño normal, y la chicharra en mi bolsa izquierda.

Busco a Karla pero creo que tomé el camión urbano equivocado. NO recuerdo su dirección pero sé como llegar. Dudando, veo pasar por la calle a mi mamá, vestida de verde y medio encorvada, acompañada de una niña. Me bajo a saludarla con pena, como si no fuéramos nada y tengo mucho tiempo de no verla. Ella me dice de quien es la niña.
Le digo que necesito tomar el camión Ruta 53 y ellas se ofrecen acompañarme. 
A poco de haber empezado a caminar veo que otras personas nos siguen, y la niña dice que es el mudo. Bueno, dice que es el sordo (deaf) y le pregunto si es el mismo de antes y dice que no, que este es otro.
Seguimos caminando y yo sin precaución piso un charco o quizás entro a una fuente muy bajita y me mancho hasta a el tobillo de algo oscuro que después creo sea sangre.
Mi mamá corre a ayudarme y me limpia con una colchoneta que está por allí y que después vemos que es un colchón, con resortes y todo al que debemos cortar con tijeras la tela manchada. El colchón, lo tiramos dentro de un local abandonado y seguimos caminando.
Yo traigo un set de tres muñequitos a los que se les intercambia la cabeza, y se los muestro a la niña. Llegamos a una especie de plaza donde hay un negocito en la esquina y frente a él, al lado derecho, en la ventana de un segundo piso, vemos a una mujer que se queja de que su telefono no funciona. Tiene un cable remendado que viene a dar hasta el estanquillito y otro hacia otra ventana frente al estanquillo (la calle hace una T).
Cuando hablo con una muchacha le digo que no me gustan todas las películas de Nicolas Cage. Me gustan muchas, pero no todas las de todos, y menciono otros nombres.
Al fondo se escucha una melodía muy suave que es la siguiente (virtualkeyboard)

B
A G F E C
C D F
D E G

viernes, diciembre 07, 2012

Simone Signoret

Hay una fiesta en mi casa y hasta que se termina me doy cuenta de que Juaniguis estaba allí y lo abrazo diciéndole que he estado pensando en él para platicar de algunas películas que he visto. Me invita a un Videocentro que queda cerca de mi casa y una vez dentro vemos que hay muchas personas leyendo y curioseando. Juan me entrega un DVD o lo que sea, porque el empaque era como un sobre negro (película y envoltura, diferente a todas las que existen, estaban en diferentes lugares y uno los ponía juntos antes de pagar). Veo que es de Batman, y después veo que él tomó uno igual para él, dice que ya la vió pero quee stá muy buena. 
Yo reviso revistas y películas pero no tomo nada.
Me encuentro con una mujer ya mayor de grandes ojos verdes que dice ser Simone Signoret. No le creo porque yo tengo una imagen de la Sra Signoret que no corresponde a la suya, aunque sí se parecen en los ojos. No será Jean Simmons? Porque en la foto que yo tengo aquí abajo ella trae algo amarillo, pero con algo en la cabeza como un turbante... Platicamos mientras ella me mira tristemente tratando de convencerme.
Afuera de una supertienda atrapo a una secuestradora de niños que estaba a punto de cometer un delito. La amarro y empieza a juntarse la gente e ver. Yo no quiero que siga haciendo más daño, pero aún así, atrapada, trata de soltarse, la amarro más y la escucho musitar: please daddy, mirando al cielo cuando pasa un avión. No quisiera pensar que es telépata y que llegarán a salvarla, así que agarrada por la trenza, como a una muñeca (aquí es del tamaño de una Barbie), me la llevo desde la orilla de la calle donde está el estacionamiento, hasta las puertas de la tienda, pero alguien allá me dice que no la quieren tener tan cerca, pues alejará o asustará a los clientes.

jueves, diciembre 06, 2012

Soplaré y soplaré y tu casa derribaré

En una oficina, nos han encargado a tres personas, una de ellas Gloria Trevi y otra yo, el cortar un número de tarjetas con nombres de personas y otras con premios que han ganado. A Trevi se le pierde una tarjeta de los premios y le digo que no se preocupe, que cuando termine de repartir el resto, el premio que sobre será de cuyo nombre también haya quedado.
Busco a Candence Warren Lamme para ver como va el asunto de las premiaciones y la encuentro con un colega. Tomo un papel con cupones para Pizza Domino's y les digo del personaje en una película norteamericana (comedia, que son mis favoritas) que ví que me pareció muy gracioso, pues el personaje usaba una especie de bisoñé que cada vez que se inclinaba para besar la mano y decir: a sus pies señora! se le despegaba de la parte de atrás. Entonces el colega pregunta si nos habíamos dado cuenta de que él usa peluca y le decimos que sí, porque se le nota la parte de listón que bordea la red donde está tejido el cabello. El dice que si no fuera por la parte de atrás, que está apelmasada, nadie lo notaría. Le decimos que de lejos no se nota, lo que es cierto, hasta que le ves la línea de la frente.
Recibo un correo de Roberto González donde me dice cuando me aprecia y le contesto lo mismo.
Después, en casa, casi al salir, veo que hay mucho viento y que hasta pequeños animales como una ardilla, no puede con él. Cuando todo pasa y salgo, veo pasar numerosos camiones con bomberos y otros elementos de la policía, lo que me hace pensar que hay zonas con incendios o desastres. Volteo a la izquierda y del frente de mi casa el viento ha arrancado más de tres árbolitos de raíz. La casa de mi vecina de enfrente tiene algo de fuego y temiendo que se expanda hasta acá, entro a mi casa buscando mi extintor (no tanto por ella sino porque si no hay bomberos disponibles, el fuego podría pasarse hasta acá), advierto que toda la pared de mi casa voló y me pongo a buscar las partes, pues debe ser muy caro comprar toda la pared de nuevo.
Enseguida de mi terreno hay un taller y allí veo muchas láminas grandes que creo puedan ser de mi pared, pero no sólo están muy abolladas, sino que son delgaditas, como papel aluminio. Más lejos veo otras, pero esas ya están siendo colectadas por personal de un lugar donde venden aparatos de jardinería, donde seguramente las revenderán después.
Debo entrar a decirles que esas son mías, pero no encuentro al encargado.

miércoles, diciembre 05, 2012

Una visita indeseada

Llega a mi casa el mudo, viene con otras personas (hombres gordos feos, no creo que ninguno sea mi hermano), entre ellas su nueva mujer.
Yo me molesto y desearía no tener que dejarlos entrar, pero para cuando acuerdo ya están todos dentro, tomando mis cosas y comportándose como si estuvieran en su casa.
Mi estufa está toda quemada, les reclamo y grito, muy molesto. Más cuando una de las mujeres está cocinando cebollas en mi tazón de cristal, sobre el fuego de la estufa!
Rápidamente se lo quito y vacío su contenido en otro recipiente, pues temo se rompa.
Ella habla conmigo pero no logra hacerme sentir mejor y sigo gritandoles que se vayan!

martes, diciembre 04, 2012

¿Donde en el mundo está Martha Sagástegui?

Acompaño a Martha S. a su casa y de rato veo por la ventana un montón de cachorritos. Mira nadamás cuanto perrito, le digo, y en eso aparece otra camada un poquito mayorcitos, junto a sus papás. Me asombra que hayan nacido tan seguiditos unos de otros. Me quedo allí viendo más y más perros, gatos, y hasta una vaca o un becerro grande con las tripas defuera, que aún así, camina y se mueve. Me da miedo que si se cae, se la van a comer los animales.
Me asomo por la puerta cuidando de que no se salgan mis perros y veo que detrás de la casa hay mucho prado, entonces de allá venía la vaca, porque después sale su dueño y me ofrece dinero. Trata de darme dos billetes de 20 dólares, pero los perros, que juegan abajo, se los arrebatan y se los comen. El solamente ríe y saca más de la cartera.
Me está confundiendo. Salgo para explicarle pero él insiste en que me debe ese dinero por cortarle el pasto en su jardín. Le digo que yo no fuí y le regreso el dinero. Su familia sale y me agradecen la honestidad. Seguramente creyó que yo era su jardinero por como ando vestido.
Entro a la casa a ver a mis perritos y cuando salgimos, los vecinos ya son otros. 
Martha tiene un auto compacto de color guindo de esos con una aletita atrás sobre la cajuela. Subimos y nos vamos.
Después, por alguna razón tengo que regresar y abro con cuidado la puerta porque los perros andan cerca, no quiero que se salgan, pero estoy tan cansado, que al ver a mi tío dormido, olvidando que debo rgresar, me echo un sueñito. 
Cuando despierto todavía quiero ir a ver donde quedó Martha y salgo por la ventana (por si tengo que regresar) a buscarla en las calles, esperando ver el mismo auto, pero pasa el tiempo y nada. Subo a un camión que me lleva rápidamente por muchas partes y que se transporta utilizando un sistema computarizado donde se ve en una pantalla grande, como todo su parabrisas, el trayecto, por donde va pasando y la velocidad, pues debe hacer muchas vueltas y toma las curvas casi circulares con mucha precisión.
Total, que va y me deja lejísimos, y preguntando, me dicen que desde aquí se puede ver la casa de Martha, que es aquella donde hay tres balones de futbol gigantes, blancos con sus pentágonos de color negro. Usándolos como referencia, me dirijo a ellos pero el camino es difícil, especialmente cuando tengo que subir una ladera muy empinada de barro, que está aún húmeda y además se desmorona cuando trato de trepar.
Desisto y me voy a parar a un crucero o a una gasolinera a ver si veo si auto (pienso que si nunca regresé, ella podría estarme buscando, total, no tiene nada más que hacer, verdad?) y veo como bajan de un camión unos cuadros que después se armarán como rompecabezas y que uno de ellos muestra el rostro de una quinceañera. Detengo a una muchacha que pasa en un auto guindo y después termino en la parada de un autobús urbano robándome unos dulces que alguien olvidó allí.
Primero tomo unos cuantos, pero después empiezo a ver que hay más y entre más veo más tomo para mí. Hay unos verdes y otros rojos transparentes en forma de corazón más grandes.
Al final me llevo todo en dos bolsas grandes de agarradera que no pesan nada (dejo solamente las bolsitas de plástico donde venían algunos de ellos) y ya dos cajas con 6 peceras (del tamaño de una pelota de softball) de cristal cada una las tengo que dejar allí porque no puedo con todo!

lunes, diciembre 03, 2012

Vivo dentro de Macy's

Cuando Vincent se va, salgo con él hasta casi media cuadra, pero me regreso porque veo gente que me parece peligrosa. Entro al garage, cierro la puerta levadiza, después otra reja metálica y por último otra de una sola pieza de color blanco (como en el Super Agente 86).
Entonces me entero de que mi casa es una tienda como la de Macy's. Empiezo a tratar de cerrar las puertas o de apagar las luces y no puedo, los interruptores no responden, o hacen otra cosa diferente a la que yo deseo. Veo gente que desea comprar cosas y me acerco a un mostrador donde hay una caja registradora donde tengo que marcar los precios  digitalmente. Sé que Gerardo anda por allí, en alguna de las habitaciones, o en este caso, áreas, pero no sé como llamarlo o hacerle saber que lo necesito para que me ayude.
Me pongo a limpiar recogiendo basura que la gente deja y llego hasta un jardín desde donde veo muchísmo pasto y monte en sus alrededores. A lo lejos veo unos hombres con unforme que parecen samurais.
De regreso veo a dos mujeres de enormes senos amamantando a sus bebés, pero no de sus pechos directamente, sino con otros artefactos. 
Hay más gente comprando, trato de cerrar o de apagar las luces y aunque los cristales ahora parecen reflejar o estar ahumados, sigue entrando gente. Todavía no sé como hacerle saber a Gerardo que quiero que me ayude, y después de marcar unos precios se acerca un muchacho con varios artículos que dice están en oferta. leo la etiqueta y dice:
1x6, no sé a qué se refiere exactamente, pero él trae como de dos en dos y algunos hasta creo que las etiquetas están sobrepuestas

domingo, diciembre 02, 2012

¿Hasta donde debo cortar el pasto?

Estoy en medio de los terrenos de Rosemary y los vecinos del perrito. El hombrecito de la oficina discute hasta donde tengo qué cortar y le digo que yo siempre he tomado en consideración los postecitos del medidor y esas cosas, le señalo la línea recta y le digo que siempre he cortado hasta allí, que es lo que corresponde.  Entonces veo que la casa de los vecinos del perrito está vacía, no veo nada en su interior ni sus autos y camioneta. Se fueron.
Camino con mis perros y ve a varios niños con letreros sujetos a la altura de su pecho donde dice sus calificaciones y la de sus hermanitos(as). En algunos casos ellos salieron mejor pero en otro fueron quienes perdieron. A uno que salió bien le hago una señal con el dedo pulgar de ''bien hecho!'' y sonríe.

Entonces, el perro se me suelta al romperse la correa y corre hacia el monte, saltando arbustos. Lo sigo mientras Snoopy está petrificado. Veo a otros perros acercarse a Rusty, que busca donde hacer del baño, y trato de agarrarlo allí, pero no puedo. Vincent lo atrapa pisando la correa y la vuelve a pegar pero ahora dudo que haya quedado lo suficientemente resistente como para que no se rompa de nuevo. Como que está así nomás metido el cable en un casquillo metálico y no confío en eso. Trato de hacerle un mejor nudo.

sábado, diciembre 01, 2012

Tarde de boilers

Estoy en un lugar que puede ser un museo o una videoteca, porque quiero que me copien una cinta VHS y me dicen que solamente la coloque, de forma vertical, en un anaquel donde veo otras. Yo quiero mi copia de inmediato, pero me dicen que el techo se está cayendo y hay que reforzarlo con unas vigas de acero que hay por ahí, de diferentes tamaños y colores.
Yo tomo una que cabe entre en anaquel donde dejé mi video y el techo, creo que es de color rojo brillante y le falta como un centímetro para alcanzar el techo, pero si dicen que se está cayendo, pronto se detendrá en ella.
Las vigas más grandes, unas rotas, esas deben ser muy pesadas y no creo que nadie pueda levantarlas como apoyo.
Me ofrezco a ayudar a una mujer mayor sacando de allí restos de metal de diferentes tamaños, pero no los tiro donde me dice, sino que busco la forma de no ir tan lejos y dejarlas ocultas bajo un boiler, entre otros fierros, etc.
En uno de mis viajes afuera, se me cae un pajarito que iba en un estuche y me detengo a levantarlo. Lo tomo con el mismo estuche porque no quiero agarrarlo con las manos y al cerrarlo le quedan las patillas defuera. No sé si esté disecado y se haya muerto recientemente. 
Por ahí anda el marido de Martha S. (no sabemos su nombre ni le vemos el rostro) y tomó una revistita que tenía escondida entre algo como un boiler y la pared y Martha se molesta
pero después ella misma saca otra revista y se pone a leerla.
Para resolver un problema con el boiler, me meto debajo de la casa y veo mucha tubería de pequeño calibre pintada de negro retorcida y la verdad no sé para qué sirve cada cosa, así que mejor espero a que llegue el experto. Que resulta ser una mujer que exasperada y sin paciencia dice que ella no se va a meter allí debajo y entonces le muestro que ''debajo'' no es tan incómodo como ella cree pues podemos caminar de pié y hay mucha iluminación. Juntos vemos toda esa tubería delgada y mientras ella se queda allí yo me salgo.

viernes, noviembre 30, 2012

Donde estén dos está Dios

Mi tía (mami) duerme entre el desorden de la habitación, mientras Gerardo y yo nos intercambiamos videos en nuestras laptops. La mía, aunque es pequeña (rectangular) como una grabadora de audio cassets está aún conectada a la pared, y tengo un enjambre de cables que al jalarla más hacia mí cuando la pantalla se pone negra y no veo nada, se desprende el cable y un poco el librero. Me levanto de donde estoy para conectar el cablecito y asegurar el librero a la pared de nuevo, pero me faltan piezas y me sobran otras, como un espejo largo que no creo sea para colocar nada encima, pues se rompería.
Lo dejo como mejor puedo y cuando volteo de nuevo hacia el sillón, ya Gerardo acomodó las cosas y ya se ve la otra cama, los sillones, etc. Gracias, le digo, siempre estoy pensando en hacerlo pero nunca lo hago.
Abro de nuevo mi laptop y la parte de arriba, como es angosta, se despliega frente a mí hasta formar la pantalla, con cuatro o seis piezas verticales elaboradas de un material similar al de los protectores solares para autos. Como está llena de polvo trato de limpiarla con un trapo pero se revuelve más. Desde la cocina, Gerardo me dice que la golpee y sí, veo salir el polvo por ambos lados, pero entonces se le desacomoda lo que tiene adentro cada panel, una pieza de vidrio y que debo ajustar para poder ver la pantalla.
Me pregunta si tengo un video llamado ''padre e hijo''. Lo acabo de ver pero ahora no lo encuentro para enviárselo.
Afuera, veo que Lynn llega y se va. Frente a un negocio hay un grupito de personas con una grabadora alabando al señor. Deben ser pentecostés pues lo que dicen me resulta familiar. Gerardo me pregunta si eso es permitido y le digo que sí, que mientras lo hagan cerca de donde viven, en este caso afuera, no hay problema, pues si donde están dos está Dios, ahí con más razón, pues hay como cuatro personas. Le cuento de mi vecino Juver (en este caso ex-vecino) que hace los cultos dentro de su casa.
Regreso adentro y veo que mi tía se ha levantado y que el librero está cayéndose, pues ella hizo algo que lo despegó de la pared. Afortunadamente no se rompió nada. Preocupada, sólo hace un gesto de ''lo siento'' pero no habla.
Pasa de la media noche y Gerardo ya se va. Quiere que suba con él a su auto, pero se acercan varias personas (como de rancho) de las del culto a pedirle una matita de sábila que está en una jardinerita al borde de la calle y él, creyendo que es mía les dice que sí. Llego yo a explicarle a la señora que son de mis vecinos, que yo me acabo de cambiar y que aún no planto nada, que más adelante tengo planes de hacerlo. Mis vecinos están tan cerca, que sus jardineras parecen estar del lado mío. Al final Gerardo acepta darles un aventón a estas personas y suben al auto dos señoras grandes, una niña y un niño, pero aún faltan otro señor y al último una señora más (ya mayor) quiere irse. Se acomodan como pueden porque el auto no tiene asientos, y como las dos señoras quedaron en ambas ventanillas, los niños enmedio, el señor se acomoda como puede a sus pies y para la última señora yo les ofrezco una toalla, para doblarla y usarla como asiento, pero alguien de atrás le pasa un cojín verde de terciopelo y le digo a Gerardo, yo mejor no voy, al fin que aquí vivo, para que me llevas si después me vas a tener que volver a traer, se te va a hacer muy tarde...

martes, noviembre 27, 2012

Mi tío Alfonso

Una mujer que de momentos es una persona y de repente otra, me acompaña caminando por las calles de Linares como Dora Emelia, pero después, al subirnos a una combi blanca, pequeña de sólo 4 lugares es Angélica María. Recorremos un barrio donde vivíamos antes de irnos a la calle 5 de mayo y le rpegunto, recuerdas que antes vivimos aquí? 
Hay muchos bares y borrachos y de pronto le digo, mira, allá viene tío José, y poco después, junto a él vemos a tío Poncho, muy guapo, de gran bigote tipo Tucán de Tijuana y cabello canoso larguísimo. Como tiene prisa en irse, ya ni platicamos con él, pero José después de dejarlo, se viene a la combi con nosotros y se sienta atrás. 
Saca una bolsita de plástico muy pequeña (1x2 pulgadas) y la aprieta de los lados para que se abra. Nos ofrece inhalar de su contenido, que creo es droga. Yo no deseo hacerlo, pero Angélica lo hace  aunque es la que va manejando así que yo también inhalo un poco.
Huele a tomillo, aunque veo que entre la hierba hay otras partículas que parecen rebabas de algo color rosa.
Entramos a una autopista elevada muy sinuosa y de un solo carril y le digo a Angélica que tenga mucho cuidado porque no quiero que nos caigamos y saz! Dicho y hecho, caímos!
Encima de otro auto pero seguimos caminando y ahora Dora Emelia y yo nos topamos así, a boca de jarro con doña Rosa y sus dos hijas. Sorprendidos todos, nos saludamos y pido a isabel, la rubia, que me escriba, pero al darle mi direccción me dirijo a ella como ''Olivia'' y se molesta porque no recuerdo su nombre. Ud es doña Martha le digo a su mamá, y entonces tú eres... le digo a la pelirroja grandota, demostrando que en realidad no recuerdo ninguno de sus nombres. Apenado me voy de allí y le digo a Dora que ni modo, y guardo en el sobre donde iba a anotar sus datos, algo metálico como una medallita o un dije.
Una vez en casa y con un chiquillo que se entretiene leyendo y coloreando libros, veo que los títulos son violentos y sexuales, lo que me sorprende, y le digo a Dora que en mis tiempos, qué esperanzas. En una de las portadas se ve a un animal caricaturizado empalado en el enorme y grueso miembro de otro animal. Y así son todas, con sangre y sexo, y él las lee como cosa de todos los días.

viernes, noviembre 23, 2012

La nube negra

Olga Laura y yo estamos en casa y cuando salgo veo una nube negra enorme que se acerca.
Le aviso y salimos corriendo porque se está inundando la casa y afuera vemos un montón de delantales negros pequeños como de dos bolsitas, que me imagino deben ser de algún restaurante, todos mojados y en un montón. Tomo algunos y los echo hacia adentro de la casa para después.
Seguimos corriendo entre las personas y nos encontramos a Angélica. Ella lleva puesto un vestido con falda de tablones y está muy delgada, o sólo que sea el cinturón y los zapatos de medio tacón, el caso es que se ve bien aunque ande corriendo.
Nos tenemos que cambiar y a mí me encuentran unos pantalones de hule como los de pescar, pero rabones, bien grandes, me quedan nadando y no se que broma hago al respecto. Olga Laura se pondrá la parte de arriba y en eso se nos pierde Angélica. La buscamos, pero la vemos a lo lejos con su vestido volándole con el aire y la nube negra que oscurece todo se va pasando.

jueves, noviembre 22, 2012

La contraseña

Instalan algo en mi casa y platico con el técnico. No se si es una alarma o algo similar, y recuerdo lo que me contaron o lo que supe de los técnicos cuando se quieren propasar. O tal vez ellos no sean quienes inician las cosas sino quienes viven en las casas.

Mi Contraseña es 8LU3 (BLUE) y aunque trato de que nadie pueda adivinarla agregándole STEEL o algo así, dejo la mezcla de letras y números por si acaso. Se me derrama el ácido y temo estropee los muebles o el suelo.

Mi trabajo está cerrado y leo en un idioma diferente que parece portugués, la fecha en que se cerró esa ventanilla (que parece estar en el medio de un deshuesadero de autos.

Una perrita o perrito chihuahua está demasiado cerca de los míos y no puedo controlar a Rusty porque no trae su collar y se me resbala cuando trato de agarrarlo.

martes, noviembre 20, 2012

Domitila es Clodomira

Voy en un autobús con alguien, y por la ventanilla veo que afuera, en una televisión, ven a la india Clodomira (que en realidad es Domitila. la reconozco por sus trencitas, aunque se ve muy gorda y las lonjas se le mueven por toda la cintura. Trae un gran vestido azul adornado con encajitos como los que usaba Doña Paz en Los polivoces). Le digo a quien me acompaña, que puede ser Olga Laura, mira, allá están viendo a Clodomira!

Después entro a una panadería donde presentan un show con los muppets de Tv azteca, y la muchacha que se pone el guante del muppet se queja de lo mucho que le lastina los dedos cuando tiene que hacer que el muppet mueva los labios, pues está hecho de alfombra vieja. Cuando yo tomo al muñeco, trato de meterle el brazo por abajo y ella dice, ah! así es! Yo se lo estaba metiendo por acá (una abertura a mediación). De cualquier modo con los dedos pulgar e índice, no es posible hacer que el muñeco hable y mueva las manos al mismo tiempo. Es muy incómodo y entiendo lo de sus quejas.

En el cine, la dulcería está al entrar y es tan amplia, como amplia es la pantalla, que está situada justo sobre ella, por dentro. Voy hacia una puertita a la izquierda y entro, veo a toda la gente sentada en sus butacas y aunque no subo y doy vuelta como para ver la pantalla, de todos modos se ve, y es como me entero de las nuevas películas que están próximas a estrenarse. Salgo a la dulcería de nuevo y después a la calle a buscar otro cine.

lunes, noviembre 19, 2012

El amor inesperado

Algo pasó en mi casa que han venido mis vecinos los Reyes a preguntarme si voy a sacar la basura o no. Estoy caminando con mis perros pero Rusty no trae correa, así que con él cargado como una sandía, tengo que hacer las cosas que debo. Entonces me doy cuenta de que toda la basura está aún aquí y no se sacó a la banqueta. Bueno, otro día lo haré.

No sé si esto sucede en mi casa o en otra donde estoy de visita (porque ya no traigo al perro), pero parado en la puerta, siento que alguien se acerca a mí por detrás y tomándome del rostro me da un beso, y después otro tan fuerte que me aprieta los labios contra los dientes. Es Alberto. Me sorprende, pero me sorprende más ver que es él mismo quien se acerca a nosotros desde la calle. Al final no estoy seguro quién me besó, si fué Alberto o fue Fernando, pero abrazo a los dos y les digo, nunca pensé que seríamos pareja los tres!
Entonces entramos a la casa y empezamos a colocar sillas y cojines alrededor de la mesa, como si fuéramos a comer pero somos más que las sillas que hay. Allí ayudando anda Rodolfo. Coloco algunas sillas pequeñas, moviendo otras que alguien trajo y unos cojines. Hay, además de las sillas del comedor, dos clases de sillas pequeñas y cojines de brocado en un tono verdoso haciendo un semi círculo como si quienes no caben a la mesa deban comer en el suelo.
Afuera, tengo que cortar unas yerbas de una jardinera y se vienen todas juntas como si fuera enredadera. las coloco en mi carrito para llevármelas a casa. me llevo además algo como papel o material que estaba sobre la tierra alrededor del arbusto. Después espero que el viento limpie el regadero de tierra que dejé...

domingo, noviembre 18, 2012

Una lista inconclusa

Tengo problemas en mi trabajo porque alguien me acusa de algo. No recuerdo si es porque hago cosas personales en tiempo de oficina o porqué. El caso es que yo estoy haciendo una lista de artistas y en una página caben 80, yo quisiera que cupieran todos, pero me quedan como 25 para otra hoja. Algunos de los últimos de la primera página ya ni son artistas, creo que estoy tomando nombres de cualquier parte, hasta de actores porno.

sábado, noviembre 17, 2012

Viaje espacial

Formo parte del equipo que hará un viaje espacial como nunca antes, mucho más lejos de lo que se ha llegado hasta hoy. Yo, encomiendo mi alma a Dios y le digo que sea lo que él quiera. Voy con el comandante y le pregunto si no hay problema con las cosas que llevamos, pues en el área de la cocina, hay muchísimas cucharas, etc. colgando y no sé si tengamos que guardarlas en algún cajón. El dice que no, que todo puede quedarse como está.

Formo parte de una telenovela que ya se había terminado de rodar pero me incluyeron en los flashbacks. Hago mis escenas enlas oficinas porque se trata de una ecuela y hay muchos estudiantes, pero andamos haciendo algo, sacando o cambiando algunos documentos en la oficina de los directores. Debo salir sin que nadie lo note pero veo que llega mucha gente y me extraña, porque no debería haber nadie. Entre ellos veo a Mariana Seoane que al pasar por la puerta y verme ahí sentado me dice, qué brazotes! Y sigue de largo. No sé como vayan a editar esa escena. Salgo y veo mi reloj. Son pasadas de las 9 de la noche. No sabia que aquí hubiera clases a esta hora.

viernes, noviembre 16, 2012

Necesitamos elevador, o ya por lo menos, escaleras

Cuando llego a mi casa en Linares cierro el zaguán pero alguien me dice que no lo haga, que mami no se encuentra por ningún lado. No sé desde cuando la anden buscando pero cuando entro a la cocina allí está, preparando algo y con bastante masa en una bolsa de plástico, de donde ha estado agarrando. El tamaño de lo que queda de masa es como el de una almohada, más o menos. Me siento a la mesa y le digo, señalando hacia un rincón, que un día nos deberíamos de poner a limpiar, poco a poco, empezando desde allí. No veo la cortina que dividía la cocina donde se guardaban cosas detrás.

Mi edificio de departamentos tiene una parte inhabitable, o ''condemned'' como dicen acá. Como si se dividiera en tres partes, toda la tercera parte y la mitad de abajo del centro no está en buenas condiciones. Y la fachada es muy bella, como si antes hubiera sido un edificio importante. También hacia atrás tiene bastante patio con césped, como dos terceras partes más de lo que ocupa la construcción.
Para subir no hay escalera ni nada, subimos algunos vecinos y yo trepando y agarrándonos de unas varillas o del barandal de fierro del balcón. Le digo a uno de los muchachos que neceitamos un elevador o algo. Arriba hay junta o fiesta o algo porque muchos vecinos están sentados en el pasillo, afuera de sus casas y alguien dice que como mañana será el día del veterano, lo celebraremos ofreciendo desayunos para todos. Que nadie cocine, pues yo prepararé el almuerzo. Entonces empiezo a preguntar cuanta gente vive en cada departamento. En el primero hay cinco personas, el dos está vacío, en otro hay otras cinco, en uno vive una muchachita sola, hay otro más vacío, etc. Son 7 departamentos y en total 25 personas.
Arriba, empezando por el 8 ya no sé cuanta gente hay en total ni cuantos vacíos hay, porque una de las muchachas, que está con su novio, cuando le pregunto si él también desayunará aquí se molesta y dice, claro, por supuesto que desayunará aquí, y me dice su nombre, pero no recuerdo si es Lana Gaydri o algo parecido. Después llega otra de las vecinas y me confirma que su pareja también desayunará aquí.

En un tablero veo varios aviones y entre ellos uno con el número 15 que dice es TTA o TAA, seguramente es TAA (Total aircraft authorization)

jueves, noviembre 15, 2012

El hijo de Penny

Estoy en casa cocinando una carne en su propia charolita de plástico, pero como pienso que puede deshacerse, la paso a un sartén metálico.
Veo a un muchacho llenando cajas con ropa sucia que me dicen piensa ir a lavar, porque ya se le ha acumulado bastante. Veo trusas, ropa interior, todo sucio.
Salgo a la calle y él me pide que le cargue un paquete de ropa sucia parecido a un tanque de gas o algo y que trae en un diablito. Por lo visto no quiere hacer nada por él mismo. le ayudo con la ropa pero espero que no me pida que yo se la lave.
Estoy en un auto, con camisa pero sin pantalones y junto al nuestro se detiene otro automóvil de cuya ventanilla sale Penny, quien entra por la ventanilla del nuestro a decirle algo a su hijo, el de la ropa sucia, y aprovechando el viaje, la abrazo (estoy debajo de ella). Penny se emociona y platicamos.
Antes de que Penny entre, yo me pongo los pantalones como puedo, batallando porque dentro del asiento trasero es incómodo y me queda la bragueta abierta. Me la cierro cuando su hijo se sienta junto a mí, a mi derecha para poder hablar con ella más cerca.
Parece que él abrirá un restaurante y andan colocando anuncios por la calle en forma de barcos, con su teléfono. Seguramente venderán pescados y mariscos. Penny coloca un barquito sobre el tubo metálico de un semáforo y regresa corriendo al auto de nuevo.
Yo me quito del pecho unas medallas o unos crucifijos y se los doy al muchacho, pues creo que son de él. 

miércoles, noviembre 14, 2012

La tormenta

Durante una tormenta muy fuerte, dejo a los perros en la casa y salgo a un cuartito adyacente, donde está Mami y parte de la familia. Desde allí vemos cómo se mueven los árboles y escuchamos los ruidos de algunos de ellos al caer. Regreso a donde dejé a los perros y veo que tía Concha ha bloqueado la puerta con unos sillones forrados en una tela con flores amarillas.
Veo que casi no ha entrado agua al piso y me quedo allí.

Después, veo que con mis dos perros hay un lobo y como no está agusto, lo dejo en libertad, aunque ahora temo que le suceda algo perdido en la ciudad. 

martes, noviembre 13, 2012

Las calles desiertas

Salgo a la calle y la veo desierta, me imagino que será debido al día festivo, pero aún así, no pudo haberse ido todo el pueblo...

lunes, noviembre 12, 2012

Cine en 4ta. dimensión

Estoy viendo una película que me hace sentir que estoy en medio de la acción. Se trata de un barco y muchas personas estamos en el agua. Yo siento como si estuviera dentro del agua, pero me da gusto saber que es una película y que no me van a comer los tiburones ni me voy a ahogar, etc.

Me lleva la corriente y me deja cerca de otras personas que como yo, disfrutan de esta experiencia. Me encuentro con una pareja y platico con ellos de lo maravilloso que es disfrutar del cine. Ella se mantiene muy cerca de mí y después de un rato me ofrece un cigarro. La marca es Kent y aunque la cajetilla es del tamaño de una caja de CD y gruesa como de una pulgada, el cigarro que extraigo de ella es más corto de lo normal. No sé como en este cine se permite fumar (aunque sentimos que estamos dentro del agua) pero enciendo el cigarro con el de ella, que parece un churro de mariguana, enrrolladito de ambos lados.

sábado, noviembre 10, 2012

Accidente virtual

Voy en un camión, no sé si urbano o de pasajeros, que nos cambia de repente, nos bajamos y abordamos otro. Yo pregunto porqué y me dicen que porque el otro chocó y todas las personas murieron. No lo puedo creer, en ese otro iba yo con mi mamá.

Sigo averiguando qué pasó en realidad con ese camión y más tarde me encuentro con mi mamá, le comento lo del accidente y reimos...

viernes, noviembre 09, 2012

Invitados y familiares

Mi casa está vacía a excepción de la computadora (o quizás la televisión, que uso como monitor) y cuando ando afuera, me preocupo porque no recuerdo si cerré bien la puerta o se quedó abierta. 
Por ahí cerca veo a dos muchachos y les ofrezco quedarse conmigo. La puerta estaba abierta y ninguno de ellos se había atrevido a entrar. Trato de ayudarlos. Veo que todo está en orden, pero después llegan más personas, familiares de los muchachos.


miércoles, noviembre 07, 2012

Claudio y la canoa

Platico con Claudio. Estamos solos en algo que parece una canoa o un bote angosto. Yo salgo y entro mientras platicamos y nos reímos de tonterías

lunes, noviembre 05, 2012

Halloween en noviembre

Voy en camión a ver a Fernando Sagástegui. Cuando llego al lugar donde él se encuentra recuperándose de su inconciencia profunda, Martha anda por allí y platicamos mientras ella sigue haciendo una y otra cosa. Cuando yo menciono algo en particular, Fernando salta sobre mí, lo sostengo y empieza a comportarse y a platicar como si nada. Llamo a Martha para que venga a verlo, pero para cuando ella llega, dentro de nuestra conversación dije algo que lo volvió a hundir en la inconciencia. Martha no me cree que se haya levantado pero se queda allí, de casualidad vuelvo a decir la palabra (creo que es el nombre de Jorge) y Fernando vuelve otra vez en sí. Juntos, Martha y yo lo ayudamos a sostenerse en pié y ya no regrersa a la cama.
Me doy cuenta, sin embargo, que sólo puede caminar donde el espacio sea amplio, pues si es reducido como el filo de las banquetas o si hay dos líneas paralelas su cuerpo se derrumba. Caminamos con él como si fuera un muñeco de trapo, porque en ratos está bien y en ratos de desvanece. Creo que ya estamos empezando a entender cómo mantenerlo de pié. 

Después la ayudo a acomodar las cosas de varias bolsas de papel que deben organizarse y utilizo el mostrador de la cocina. Empiezo por sacar de las bolsas todo lo que sean figuras de caballitos, los hay de varios tamaños. Después veo un muñeco de Aquamán de los años 50s que es idéntico a otro de los 90s, sólo que el color es diferente. El viejo tiene otro tono de amarillo, más ocre. Así sigo acomodando todo en el mostrador hasta que ella viene y me da una cajita transparente de plástico, con dulces, chocolates y otras figuritas dentro. Los chocolates, que debían estar en un papelito como los bollos, andan todos regados dentro de la cajita y yo la abro para acomodarlos y ver que nada se vea fuera de su lugar. Me imagino que son para Halloween, porque hay un paquetito largo como de chicles, que tiene la figura de un esqueleto pintado afuera. 

sábado, noviembre 03, 2012

Cerebros expulsados

Luz María no puede ser invitada a la boda, eso, o tendra que ensayar por skype o algun sistema con video. No sólo vive lejos sino que no se puede confiar en ella, ya tiene una niña y todavía no sabemos quien es el papá.
Dentro de la casa está el niño enfermo que se hizo del baño y apesta muy feo, dicen que se ven cerebros o algo así dentro del excremento.
Afuera, un animal se hizo también y no estoy seguro,pero como también huele muy feo pienso que se trate de lo mismo y que también se vean pedazos de cerebro o algo así.

Huéspedes no invitados

A solas en casa recuerdo de pronto asegurarme de que todas las cerraduras están en orden, mi casa está en un segundo piso, en esquina y tiene varios pasillos por donde se llega a ella.
Veo por la ventana a las personas que deambulan por la calle, parejas, muchachos que se dicen cosas, muchachos montados en el cuello de otros, etc.
Regreso cerrando y preguntándome como es que algunas cerraduras están abiertas, las cierro.
Apago aparatos como el radio, enciendo la televisión y veo que hay.
Escucho ruidos y salgo con cuidado para ver que sí, hay alguien en casa. Primero veo al muchacho, me parece inofensivo, usa lentes y anda en la cocina haciendo algo. Al acercarme veo a su esposa. Han puesto la mesa con gran variedad de comida (un pollo entero en caldo, etc). Les pregunto qué hacen en mi casa y dicen que como se acaban de cambiar y la suya aún no está del todo lista, se les ocurrió quedarse aquí. 
Les digo que esto ya ha pasado en otras dos ocasiones, la primera en la que fui yo quien invadió una casa ajena y la segunda cuando me encontré a un hombre creyendo que la mía era también su casa. Me siento con ellos a comer algo mientras platicamos y me extraño de la cantidad de alimentos que han preparado mientras yo ni sabía que estaban allí, en la cocina.

martes, octubre 30, 2012

Ay amor chiqui chaca...

Mary Pacheco se acerca a decirme algo pero no la entiendo, me está diciendo algo importante pero no alcanzo a entender de qué habla o que es lo que está diciendo.
En casa de Margaux encontramos unos discos LP y nos ponemos a organizarlos, ella y su marido salen al porche del jardín y allá llevamos los discos para escucharlos. Ojalá y no les pase nada.
Veo a un personaje parecido a ALF jugando con un niño. Quiero acercarme, pero en eso escucho a Betty White cantando una canción que dice ''el amor chiqui chaca, chiqui chaca, chiqui chacaaaa'' mientras prepara la casa para la visita. Yo me pregunto porqué las cortinas tienen una forma como de ''l'' (rectángulos verticales con algo como un piquito que sobresale de uno de los lados) y me imagino que eso va arriba y es para que se unan mejor en el centro, donde además va otra pieza de tela con olanes. Yo coloco los adornos con plumas y cristal que espero no se caigan y rompan. Tienen un clip y son como los adornos de viento, pero pequeños, para interior, me imagino que hacen ruido al moverse cuando alguien pasa por debajo de la cortina.
Alguien dice algo de la canción del amor chiqui chaca, y les recuerdo que la tengo en uno de los CDs de burlesque, ese espectáculo que nos gustaba tanto. 
En eso aparece Betty cruzando por las cortinas con las bebidas de color rojo para las chicas invitadas.

°música en piano virtual: Hay amor chiqui chiqui, chiqui chiqui, chiqui chaca
                                      G  G   G - A   G   A   C  - A   G   A   C  - A   G  A   B

lunes, octubre 29, 2012

Películas caseras

En dos cajitas metálicas pequeñas, quizás poco más grandes que las del Vick Vaporub, me encuentro lo que creo es una película de 8mm y al verla contra la luz distingo a mi familia.
Pienso sacar mi proyector para verla, pero poco a poco me voy dando cuenta de que no es película, cuando se acaba y hace un ruidito al desprenderse la película de la cajita, sino que son negativos de fotografías.
Qué pena, porque yo ya me imaginaba escuchando las voces de mi abuela o de mis tías

domingo, octubre 28, 2012

Me agarró la balacera

Mientras camino por las calles en Monterrey, empiezo a ver que la gente corre y escucho disparos. Yo también corro y me escondo mientras pienso cómo fué que nos llegó hasta acá todo eso de las balaceras y los muertos.
La gente que no se esconde sale armada y yo llego hasta un portón viejo de madera que está convenientemente colocado un poco más dentro que los muros de la barda, lo que da la oportunidad, aunque cerrado, de que entre al patio. Todo está desierto, no sé si aquí viva alguien, si hayan salido a pelear o estén muertos dentro.

jueves, octubre 18, 2012

Tamales calientitos!

Preparo un viaje junto a unos amigos al que debo llevar unos encargos, entre ellos pan y galletas. No sé si Ludivina, hermana de Rodolfo, vive aquí o es a quien voy a visitar. LLego a la panadería y no está la dueña (Doris, mi vecina la extra), peo un muchacho sale a buscarla pues quiero saber cuanto le debo. De por atrás sale un hombre desnudo y después ella poniéndose una blusa, y a lo lejos le veo los senos. Ya conmigo me da una bolsa de celofán con dos trozos de panqué y las galletas y un billete de cinco dólares. Cuando le digo que para el próximo viaje necesitaré más hojarascas ella me da otros cinco dólares y me dice que quiere tamales.

No sé que tantas cosas más llevamos, viajaremos toda la noche, pero mis amigos traen armas y las están acomodando en sus maletas. Yo opino que deberíamos dejar algunas cosas o encargadas con alguien o guardadas, pero ellos dicen que no, que es muy peligroso, yo me refería a una escoba que traigo y cuyo palo es muy largo. En la bolsa del pantalón traigo una bala. La saco, la veo y la vuelvo a guardar.



martes, octubre 16, 2012

La supersandía

En mi casa tengo el baño y la regadera tras una especie de pared por la que puedo caminar como si fuera un pasillo o los baños de un negocio. Por ahí hay una salida afuera y la cerradura es redonda. Como la tablarroca se desmorona, la cerradura no es confiable y tengo que ir a advertirle a Margaux, que tiene cerraduras similares a estas.

Le aviso y creo que a ella ya se le echaron a perder. De regreso veo una sandía enorme, del tamaño casi de un tanque de esos de gasolina que traen los camiones que los transportan. Trato de moverla porque si se cae de donde está al rodar, seguramente va a romperse. Es ligera. Veo más sandías y después a Gary, que en su camioneta, o no me ve o finge no hacerlo aunque yo le salude con la mano.

viernes, octubre 12, 2012

Una aventura fantástica!

En una escena como de película, que quizás ya he visto o que recuerdo, varias personas y yo, huimos de algo, primero en un automóvil que se convierte en avión (circula por las calles y después despega y da algunas vueltas en el cielo) y después llegamos a casa de alguien para que nos ayude a ocultar una motocicleta.
La muchacha y su mamá, tienen un panel secreto que al desprenderse del techo se convierte en una especie de estantería donde se guardan cosas. Si se fija uno bien, puede verse que ellas mismas lo hicieron, pues en la tela que recubre la pared se ven las puntadas de hilo, sobre todo en las uniones (como aquellos cadillos que hacía tía Concha).
Seguimos con la moto y la llevamos a un bosque o un jardín muy espeso, donde, según recuerdo porque este puede ser un flashback de la película o algo (quizás hasta se trate de un viaje al pasado y tengamos que saber donde está para encontrarla en el futuro), debemos esconderla, desarmándola parcialmente, para después regresar por ella.
Hay que quitar unos tornillos, que alguien dice debemos guardar en un recipiente con vinagre o con pinol, para que no se oxiden.
Total, que desde ahí vemos a lo lejos a un vecino jugando con su cachorrito, que ahora se dirige hacia nosotros, es pequeño y juguetón.
Como que esto lo recuerdo de otra ocasión...
la motocicleta la colgaremos de una de sus llantas y la cubriremos de ramas y maleza.

jueves, octubre 11, 2012

Monterrey peligroso

No sé si voy llegando a Monterrey, o acabo de salir del trabajo, pero como es casi medianoche, alguien me lleva en la caja de una camioneta. Debe ser peligroso caminar.
Hay mucha gente en las calles, y en algunos lugares hay más y están acostados en medio, por lo que la camioneta debe ir despacio y ellos tienen que quitarse para que pase.
Este vehículo, entra incluso a un establecimiento, y como no cabe, hay quemover un mostrador para que pase y salga de nuevo a la calle.
Una vez llegando a la calle Arteaga (¡?) la cosa ya es más segura, pero estas personas de repente pierden la camioneta y me veo caminando detrás de alguien que trae la mitad de algo como un marco de madera, dos partes verticales de madra unidas a una horizontal. Así seguimos por varias cuadras hasta llegar a un túnel, o un puente, el caso es que ahí hay muchas cosas, no sé si tiradas o alguien las está vendiendo.
Después de pasar un área con muchos cojines, o almohadones, veo a Snoopy, lamiendo algo en el suelo y lo recojo para llevármelo a casa, además de que lo reconozco fisícamente, trae sus medallitas de la rabia... sí es él. No sé cómo llegó hasta acá solo.
Rafael Valdés tiene como 80 carretas de estas llenas de cintas VHS.

miércoles, octubre 10, 2012

La nave del olvido

Veo a un grupo de hombres construir con un gran trozo de madera, una nave.
La tallan por ambos lados para que pueda florar en el agua, es larga pero tiene forma de canoa y después de voltearla al revés y seguirla tallando, veo que por arriba tiene como salchichas de diferente temaño.

Angélica me pide que le corte el pasto cierto día (un día que ya tengo ocupado para otra cosa, pero no puedo decirle que no). Aunque dudo, ya veré como me las arreglo.

domingo, octubre 07, 2012

El cuarto de Vincent

Vincent tiene la puerta de su cuarto sellada con posters, papeles o cosas que me hacen pensar que no está ahí. Sin embargo, cuando me acerco a ver, descubro que sí está y sale a platicar conmigo. Le pregunto si se siente bien y dice que sí. Su cara no es la de Vincent pero es él. Lo dejo que siga en su habitación.

sábado, octubre 06, 2012

La nueva familia de mamá

Cuando llego a casa de mamá, descubro que vive con otra familia, tiene otro marido y un hijo pequeño, además de más de 15 perros y 10 gatos. Intento preguntarle como hace para que los animales se lleven bien entre ellos pero nunca se lo pregunto. 
Su casa es muy grande, pero igual está llena de cajas y de cosas.
Entro a un cuarto buscando ropa para cambiarme y entro en un túnel de cajas que se me vienen encima. Cuarto tras cuarto y closet tras closet están llenos de cosas.
Juguetes, ropa, comida, de todo...

Su vecina de enfrente se sala a la banqueta a platicar con quienes pasen y le digo a mamá que haga lo mismo, pero ella debe preparar algo. Llega el marido, por ahí anda el niño y todo es caos...

viernes, octubre 05, 2012

Los ojos de Eugenio

Me encuentro con un grupo muy numeroso de hombres y muchachos en una alberca que tiene muy poca agua. Creo que la están limpiando pero nos han permitido entrar en ella. Conforme el agua se va por el drenaje, nosotros nos movemos alrededor, deslizándonos y nos golpeamos  levemente, como que chocamos unos contra otros, se siente como un juego de la feria.
Más tarde, estoy recargado contra una barra, como cuando se pide una bebida, y veo a mis compañeros. Hay uno que es muy simpático y me hace reír...
Nos gustaría nadar pero no han llenado la alberca-

Después veo a Eugenio Derbez usando unos lentes de contacto de color que se le ven muy naturales y le pregunto donde los consiguió, porque yo tenía unos que se veían a leguas lo artificiales que eran. El se quita uno y me lo muestra, lo traigo allí en el dedo por mucho tiempo, siempre temiendo que se me vaya a caer y se nos pierda, mientras, seguimos hablando de lentes y de marcas. El trae bastantes de muchos colores en un estuche.

Le pregunto si estos eran los que usaban los muchachos que vimos hace rato disfrazados de zombies, pues se les veían los ojos como color beige, muy raros...

jueves, octubre 04, 2012

El gallo

Estoy en un campamento de guerra y escucho disparos. Del catre donde estoy me ruedo hacia abajo y me escondo bajo un mueble que tiene un faldón de tela y donde hay cojines, pienso dormir allí hasta que amanezca, es muy temprano y desde ahí veo como muchos de los muchachos ya andan jugando y haciendo sus ejercicios de entrenamiento.

Después veo un dinosaurio herido de una pata, que toma algo y mientras habla, se empieza a convertir en gallo. Vuelve a tomar, habla y al gallo se le caen las plumas de la cabeza. Después entro a un lugar dnde venden revistas de historietas. Allí está Carlos Areces y le digo, mira, así reviso yo las cajas de revistas, las volteo al revés y después al ir revisando su contenido voy colocando de nuevo las revistas dentro de la caja.

Hay una hecha pedazos, pero que me interesa, pues trae unos heroes desnudos, aunque siempre de espalda, por debajo de las nalgas se les alcanza a ver el glande, pues el pene es grande. Yo le digo que eso es imposible, pues el pene debería estar apuntando hacia adelante y que si hay algo que podría verse desde atrás serían los testículos, pero él me ignora y empieza a comer un pastel con betún de crema. Mientras lamo el cuchillo (que tiene bastante betún) le digo que ya debemos irnos, porque veo que vienen unas muchachas y no quiero que me vean allí.

miércoles, octubre 03, 2012

Cine en dimensión demasiado real

Vincent y yo vamos al cine, en la taquilla está Loretta Devine atendiendo. Después de pasar el área de mesas encuentro las puertas a las salas y entro. La película es Resident Evil pero he olvidado los lentes de la 3a dimensión. Recuerdo que Vincent tiene unos y salgo a pedírselos, mientras él sigue platicando con la Sra Devine, yo voy a la camioneta y los traigo, parecen lentes normales, son larguitos, transparentes, me los pongo.
En eso, Devine se pone mal y nos dice que se está recuperando de una operación del corazón y nos muestra la incisión a lo largo del pecho. Entra una enfermera y le pone una inyección en un hombro y se mejora.
Yo entro a los cines pero ya no encuentro la película que buscaba y salgo.
Devine murió y su cuerpo está colocado de pié, semidesnuda para que veamos su operación, que ya no se parece a la que habíamos visto porque esta cicatriz es más ancha y parece como que nadamás le pegaron ahí una plasta de algo. Sus senos, sin embargo, se mueven...
Eso debe crear conciencia en los presentes, que deben cuidar mejor su salud.

Soñé algo más en mi casa que no recuerdo

martes, octubre 02, 2012

Crimen o ficción?

Estoy en casa de Margaux (ella no está) cando llega alguien a matarnos, seguramente de parte de su ex esposo. En la casa hay seguridad, pero disparan también a ellos. Yo tomo un arma y disparo sin pensarlo a uno de los agresores, pero se me acaban las balas y cuando busco otras para seguir dando batalla, las que encuentro no son del tamaño adecuado.
Un niño, quizás Nicholas, me dice donde hay más y abro el compartimento en el escritorio, tomo las balas y busco un lugar tranquilo para cargar la pistola. 
Cuando me veo en peligro disparo, pero las balas arrojan agua jabonosa que hace burbujas. Me salvo por un pelito cuando me disparan.
Después veo que la pistola tiene dentro varios aditamentos para cambiar de tamaño de bala o de forma, y que el ex marido de Margaux se acerca a la casa en un camión, trae un bebé con el, la calle está bloqueada y no llega. Cuando vemos llegar a Drew Barrymore disfrazada de la Sra de la limpieza y meguiña un ojo entiendo que ella será quien derrote a los malos. Después, cuando empiezan los interrogatorios, veo a Tracey Ullman, también disfrazada, dando su declaración. Es esto real o es ficción?

Estoy en la calle platicando con la vecina de Puerto Rico (la de McMeans) y un niño empieza a podar el pasto con su maquinita de juguete. Yo veo que ahí frente a su casa hay fragmentos de concreto entre el pasto y le comento que seguramente antes por aquí pasaba la calle, porque después de un tramo interrumpido, la veo seguir y bifurcarse más adelante. Ella asiente, y en eso escuchamos a alguien gritar anunciando un cambio, mientras reparte formas para firmar. Yo me acerco a la esquina donde se encuentra, alta y delgada (tipo Srita Hathaway de los Beverly ricos) y le digo, yo quiero eso y también seguridad, y un cambio de administración porque la manager no hace nada!
Es cierto, que se vaya la manager, me contesta.
Marco con una equis la casilla apropiada y en eso veo venir a un perrito con sandalias persiguiendo ferozmente a otro y descubro que los míos andan amarrados juntos pero no los traigo yo así que los sujeto para que ocurra algún accidente.
Me pregunto como es que no se le salen las sandalias al perro, las traerá clavadas con algo?