martes, noviembre 29, 2011

Un día con Lucía

Es de madrugada cuando voy a casa de la vecina a traerme algo que es mío, pero no contaba con que tenía perro en la puerta. A pesar de que la bodeguita es únicamente un estante, no tomo nada y regreso. 
Saliendo de allí veo que alguien ha desparramado muchos libros en el suelo, no sé si es mi casa o la de la vecina, pero al salir a la calle me encuentro con Lucía Méndez, acompañada por un jovencito de 18 años, parecido a José Elías Moreno Jr. cuando tenía esa edad. Ella me pide que los acompañe y nos vamos en su auto. 
Cuando llegamos, dejamos el auto como a una cuadra de distancia y después ya no está. Lucia se molesta bastante porque no quiere, o más bien no puede caminar con esos tacones, pero al fin lo hace. En eso empieza a llover. Corremos de regreso a la casa hasta que se pase el agua y después nos vamos caminando tranquilos hasta llegar a una calle en Linares, que da a mi escuela Mireles, pero que yo no recordaba era tan bella. 
Toda, de un lado y otro tiene edficios bellísimos en art-decó, neverías, Hospitales, todo es estupendo y le digo a Lucía que necesito decirle a más gente acerca de esto, para que vengan a visitarlo. Yo mismo no recordaba haber caminado por aquí cuando era niño...

lunes, noviembre 14, 2011

Cumpleaños número 50

Mi fiesta de cumpleaños número 50 no la puedo hacer en mi casa pues no está en condiciones, pero cómo decirles a los invitados que vayan a otro lugar, sólo dejarles un mapa, pues ya deben estar en camino. Las dos popciones quedan cerca, el mapa debe ser claro para que no se pierdan. Ojalá vaya Pedro Sola.
Voya ver la otra casa y de regreso me encuentro con mi mamá y con Capulina, lo abrazo y pregunto por el estanquillo y la acequia. De entre el montón de gente que me acompañaba 
alguien me pregunta la edad y les digo que se la pregunten a mi mamá y hagan cuentas. Ella se ríe. Le digo que tengo que bañarme y preparar el pastel, no, ya está listo, dice ella.
Por la calle veo a unos muchachos acarreando rollos de DVs y se roban el alambre de una camioneta, pues el conductor llega a su domicilio y los regaña. 
Tengo que bañarme y voy a casa de Lidia, hay mucha gente y la regadera está en la sala y para acabarla, no cierra bien. Cada vez que me descuido, está abierta. La toallita es pequeñísima pero no quiero andar entre sus invitados y me empiezo a bañar. Parece que José necesita el baño también pues lo veo desnudo a lo lejos, ojalá que use el de alguna recámara. Cuando me veo al espejo me veo joven y de buen cuerpo, sin grasa. Me lavo el pelo pero no me enjuago el champú, cosa que noto cuando ya voy por la calle.
Después veo a Olga y Enrique con una venadita que tratan de meter en el auto. Es muy tímida y no quiere entrar si me ve ahí, así es que hago como que ya me voy.
No nos podemos subir los perros y yo hasta que ella ya esté dentro.

sábado, noviembre 12, 2011

Chuy Leal

Llega Jr a casa y lo recibe Vincent. Trae un dinero para mí y viste un traje de baño negro con algo encima. Cuando Vincent me da el dinero, que me envía mama, le digo que no hacía falta que se hubiera molestado, pero no son los 631 que yo necesito sino 330 dlls en dos billetes. Uno de 300 y otro de 30. Ella misma me explica que sí son reales.
Entonces Vincent y yo vemos a Jesus Leal, que de lejos es el mismo que yo conozco, pero ya de cerca es otra persona más joven y con una carita como de caricatura. Cuando se acerca le digo a Vincent, en inglés, que él es Jesús Leal (Jesus of the cove), aunque debí haber dicho ''loyal'' en lugar que ''de la cueva''

jueves, noviembre 10, 2011

Huyendo

Estoy en casa de la Sra Silvia Pinal, trasculcándole algo en su ropero, busco en unos discos LP o algo así de grande, que después ya no pudeo volver a colocar como estaban. Se dará cuenta que alguien anduvo aquí y está a punto de entrar. Huyo.
Por ahí dentro de la casa anda Mauricio Garcés y Enrique Rambal es el detective que me sigue para ver que andaba haciendo yo en esa casa sin permiso. Corro y me meto a un tubo como resbaladero que está entre la tierra, todo polvoso y sin terminar. Sé que este es el mismo camino que utilicé de venida, pero no sé como subí si esto está de bajada. Caigo en un lote baldío y la calle ahora está super empinada. Para poder subir tengo que irme agarrando de los postes y los árboles. Entonces veo a Maxine Woodside, platicando con alguien (quizás Doña Silvia?) y le dice yo lo único que he compuesto es mi máquina de escribir. No sé si hablaban de música. Llego a mi casa, pero no es la misma que cuando salí de ella.

miércoles, noviembre 09, 2011

Barbies

Cuando hablé con Rebeca por teléfono le dije que por lo común terminábamos de trabajar a las 2:30pm, pero ese día no se presentó  a trabajar. 
Al día siguiente llegó una chica que dijo llamarse Becky y sin preguntarle más se quedó y anduvo trabajando todo el día. Mi jefe me pregunta que quien es, que le pida sus datos y entonces Becky me dice que ella es Rebeca, la que debió haber empezado ayer.
Aclarado el punto, empezamos a preparar todo para cerrar. La decoración incluye pesteles y Barbies, algunas cabezas de peluquería mo, porque no se ven apropiadas, pero dos de ellas sí, una cuyo peinado es de dos partes, o dos chongos  otra. Las Barbies las quiero en ambos extramos, pues son grandes (y en realidad no son Barbies pero se parecen) y tienen un pedestal, sólo que una está algo sucia y hay que lavarla. Como hay unos pasteles q eson grandes y como no hay espacio alguien podría testerearlos y tirar uno al pasar, alguien los corta en entre rebanada que se acomoda y rebanada que se come, uno de los redondos queda incompleto.
Es hora en que todavía no nos podemos ir y ya casi son las 2:30, hora aproximada en que dije a Becky que salíamos así que no hay problema, pero ellas como vieron que nos faltaban cosas, decidieron ponerse a hacerse peinados y se quedarn ahí cuando el resto nos fuimos en un auto. Espero que ellas traigan otro.
Tomo algunos papeles y voy a ver a la Sra Daly. La muchacha que está con ella me invita a comer frijoles con plátano que ha congelado y que ahora raspa. Yo no tengo hambre. Le explico lo de la cambiada de casa y dice que ellas ya ni están agusto aquí y que tal vez se vayan. Sale la Sra. Daly con algo en las manos como una maleta. La saludo
Recorro un lugar de donde se sale solamente a través de unas alcantarillas, dos, porque la tercera, aunque yo creo que por ahí cabe una escalera, quizás sea muy pequeña. Necesito que alguien me ayude desde afuera para que cuando yo suba la escalera telescópica, esa persona la sostenga y la saque. Tal vez Vincent pueda ayudarme.
Ese laboratorio, que recorro por abajo y por arriba, empieza a tener más gente y a llegar más. Pronto debo tirarme de panza para que no me vean y en una de esas creo que me han visto. Se supone que allí no había nadie. Veo hombres traajando en algunas áreas a través del cristal.

miércoles, noviembre 02, 2011

Pierdo la vista

No sé que clase de ceguera tengo, pero cuando me veo al espejo, se me ven los ojos como iluminados por dentro. Eso me pone muy triste y cuando unas personas me encuentran en casa dando topes, lloro amargamente en sus brazos. Estoy desconsolado.

martes, noviembre 01, 2011

Mami no está

No sé que problema hay en la ciudad y cuando voy al centro, salgo con cuidado de los elevadores por temor a un francotirador, si me hieren, quiero que alguien me atienda pronto y me lleve a un hospital. Veo un montón de helicópteros luchando en el cielo, creo que han derribado a unos narcos, pero lo que corre después de que la nave cae cerca de nosotros y casi nos lastiman las piernas los fragmentos, son perros.
A mí me dan uno pequeño, muy bonito en color blanco con café y ahora no sé que hacer con él, pues en casa ya tengo dos y no sé si se llevarán bien o no.
De todos modos me lo traigo y empiezo a ofrecerlo a algunas personas que me encuentro, pero ninguna lo acepta. Al fin, otra vecina lo toma y ahora vengo preocupado porque no sé si ellas lo van a tartar bien o sólo lo tomaron para pasar el rato. Yo tampoco habría tenido corazón de dejarlo en la calle...
En casa, mami anda amarrando unos libros con trozos de cable eléctrico y otras correas porque dice queya se va, o que se va a suicidar. Además de eso, tengo problemas porque unos jovencitos negros, que viven ahí cerca, me atacan y hacen señas por las ventanas. Cuando lo cuento, alguien dice que irá a reclamar y yo voy con ella. La familia nos recibe y hace pasar, parece que celebran algo porque más tarde llega un par de muchachos muy cariñosos entre ellos con un pastel. La señora de la casa llama a quien fue conmigo afuera para decirle 'unas palabras' y yo salgo también. Le reclama andar de coqueta con su marido y empieza a golpearla, por lo que intervengo diciéndole que la verdadera razón que estamos aquí es por ss muchachos y en eso llega uno de ellos todo golpeado. Me pregunta su madre que si este es uno de los que me agrede y aunque no lo reconozco, le digo que sí.
Regresamos a casa y mami ya no está. Mamá me llama por teléfono y contrariado le digo que no, que nada está bien porque mami ya se fue, y la pregunto a la mujer que andaba conmigo en el asunto de los muchachos, ella está viendo la televisión recostada en la cama pero sentada en el suelo y dice que sí, que mami ya no está. Temo que se haya llevado uno de los perros pero veo a Rusty, de color café y después veo a Snoopy, muy pequeñito, hecho un ovillo, durmiendo. este asunto me pone muy nervioso.
Cuando acompaño a Irma a su trabajo, entramos y me voy derechito a la oficina de su jefa, estoy nromeando, pues sé que ella debe estar en las ventanillas del frente, pero su jefa me sigue y le digo, es que se parecen. Irma se rié porque su jefa es enorme e imponente.