sábado, enero 22, 2011

Mancha de café

Mi apartamento está impecable y no soporto la mancha de café que veo en la alfombra.
Juan llega a invitarme a la tienda que queda cerca del mercado, pero Vincent tiene problemas con la camioneta y no puede hacerse cargo de los perros así que no puedo acompañarlo.
La pareja que siempre pasa por la calle, son conocidos de Juan

domingo, enero 16, 2011

Trajes típicos mexicanos

Lucy Gallardo tiene una tienda donde se hacían vestidos típicos. Yo trato de localizarla para que me asesore.

sábado, enero 08, 2011

Futuro espacial

La nave y los cohetes están listos para salir, pero yo necesito una receta para diabeticos.
Sólo la puedo encontrar en la computadora, pero el polvo donde vivo me impide tener la casa limpia.

viernes, enero 07, 2011

De colección

Mi vecina Rose Landry se muda, ya se va pero dice tener una colección de Olga Guillot y sus albumes. Yo corroboro con Talina el número telefónico del departamento fotográfico.

lunes, enero 03, 2011

El experimento

Estoy con alguien esperando a su padre y cuando llega nos sentamos con los pies metidos en las tarjas del fregadero, que aunque traemos calcetines, temo se nos mojen los pies. Platicamos un poco y después me voy a casa, y empiezo a revisar mi panel de controles, donde veo que puedo conectar unas lamparitas pequeñas, conectando cuatro alambritos de colores en sus respectivos contactos, que están colocados en la orilla del escritorio hasta la pared.
Los pongo en sus respectivos lugares por color pero como que el cable necesita ser más largo, pues algunos se desconectan o se salen de sus sockets porque quedan muy estirados. Entonces voy viendo toooodo lo que se puede hacer cone se panel, y cuando muevo un botón, aparece un holograma de Lucía Méndez y se empieza a juntar mucha gente en los aparadores para verla. Hay más botones y uno de ellos dice ALICIA CARO, pero prefiero dejar a Lucía, pues necesito que las personas entren a comprar. Afuera andan también unos bisontes que hablan, y que cuando se van les arrastran unos huevotes que me imagino debe dolerles, pues se van raspando contra el pavimento. También un caballo golpea con su cabeza el cristal, lo bueno es que no se rompe. Dentro, las personas han empezado a juntarse y trato de evitar que los niños hagan click en alguno de los botones del panel, y los mando al área de juegos para niños, que tiene unos dados grandes que acomodo para que no se salgan de ahí. Llega el cartero y se lleva unos paquetes, pero me trae otros, dice que él ya antes había estado aquí, pero que ahora será quien lleve y traiga la paquetería. Más allá del área infantil, está un pabellón al aire libre, donde veo a dos luchadores grecorromanos, pero uno de ellos está desnudo. Regreso a la tienda para cerrar pero llega alguien que me quiere cambiar un billete de 100 dólares por morralla, sólo que como no puedo verificar que el billete sea legítimo, le muestro los tokens que yo manejo, pues no tengo nada de efectivo en caja. Al final me imagino que todo esto es sólo un experimento para ver si soy capaz de administrar un negocio de este tipo. 

domingo, enero 02, 2011

Martha, se me perdió la cadenita

Silvia Navarro me regala una cadenita con una piedrita azul para el cuello, y mientras voy al baño a ponérmela, voy abriendo el broche y acomodándolo entre mis dedos para cerrarlo cuando verifique que la piedrita, o el adorno esté justamente en el huequito que está arriba del esternón, en la base del cuello. Cuando por fin lo logro y me miro en el espejo, la cadenita se ha convertido en un collar de cuentas grandes en forma de tubito color celeste y otras que cuelgan como colmillos de algo, de todos modos me lo quedo, pero me quito la camisa para que luzca mejor.
El guilo, un amigo, que está trabajando con el director de la escuela de alemán, me pidió que le llevara un sandwich y una soda, pero no las encuentro. Martha (Palomino) me dice donde están y tomo una lata de refresco rojo que puede ser Dr Pepper. Ella me ayuda a hacer el sandwich y corta las orillas al pan, pero lo hace con un cuchillo sin filo, pues el sandwich queda muy pequeño y todo irregular y además se le está saliendo la crema de cacahuate. Se ve feo pero de todos modos lo tomo. Antes de salir de ahí, debo cerrar bien el negocio, así que apago las luces en la caja principal y veo a una persona soldando algo, debe ser uno de los mecánicos.
Como no puedo hacer que gire el picaporte, pido ayuda a alguien y con una llave especial y con mucha dificultad hago salir el pestillo para que entre en la cerradura.
Tomo mi carrito del super, coloco ahí las cosas y me voy con Martha a buscar a mi amigo. 
Cuando llego allá, él dice que también quiere una loción. Veo que en el carrito traigo tres frascos, de algo color ambar y le doy uno, como no sabía de quien eran los otros me los pienso quedar yo. El director no está y mientras el guilo come, Martha y yo seguimos nuestro camino. Poco más allá, Martha desaparece. Al buscarla se me cae la camisa y va a dar a un charco de agua sucia y lodo que está bajo unas cajas grandes metálicas que parecen transformadores. La tomo y pienso que húmeda no la puedo usar, pero que si la dejo secar, se le van a ver las manchas. Ya no me podré poner.
En eso veo dos puertas, que son de unos baños públicos para hombres y mujeres, por lo que sospecho que ahí es donde pueda estar Martha.