lunes, agosto 29, 2016

Manicomio o prisión

En un lugar muy concurrido como un mercado, ando detrás de un muchachito y nos alejamos de la multitud. Quiero convencerlo de que se meta a bañar para así poderlo ver desnudo, pero cuando encontramos un baño, es muy pequeño y si no cabe uno menos caben dos.

La ciudad está en construcción y dentro de unos apartamentos de 3,4 y cinco pisos (cada piso tiene solamente dos ventanas al frente) veo a Juan, un conocido que me invita a ir hasta donde él está. La ventana de ese apartamento parece ser la del último piso a la izquierda.
Justo al entrar veo que ya hay bastante gente viviendo allí como pueden, pues no hay servicios, y después me entero de que esto es algo como un manicomio o una cárcel, pues hay guardias.

Subiendo las escaleras veo en el peldaño unos lentes y pregunto de quien son, para que nadie vaya a pisarlo y romperlos y el guardia viene y me regaña porque los toqué y sólo debí ignorarlos o preguntar sin tocarlos.

Sigo subiendo y llego hasta donde yo creo que es el apartamento a donde iba pero ya es de noche y todo mundo está dormido en todas partes, hay cientos de personas hacinadas en camas y hasta en el piso. Ahí me quedo yo pero de repente despierto y vuelvo a intentar encontrar a Juan. Yo pensé que estaba cerca pero cuando por fin lo veo a través de la ventanita de una puerta, él me hace la seña de que me vaya al comedor y allá nos vemos.

El es atractivo, de rostro serio y barba de tres días, cabello liso y corto y trae una camiseta de resaques, al principio intimida, pero eso es sólo lo que aparenta. 
Una vez en el comedor, nos encontramos a una mujer acompañada por un menor que vino de visita y que se molesta porque yo ando alí.

Empieza el corredero y Juan y yo nos dirigimos hacia la salida y ya en la calle, caminamos hasta el entronque con una carretera, de donde vienen carritos cargados de personas que se dirigen hacia esos mismos complejos. Los carritos son de plástico muy resistente donde caben desde 4 hasta más personas, se manejan solos, y nos llevan hasta un lugar donde están los camiones urbanos que a su vez, nos llevarán a casa.

Yo ayudo a un vecino a reparar su podadora cuando no están y coloco en el piso una gran manta de colores negro y morado. Es una pieza de tela larga conformada por rectángulos alternados. Tienen más piezas mecánicas allí y me distraigo pero cuando veo que regresan me pongo a trabajar en lo que estaba y otro de los hombres que llega con Viera desarma la máquina por completo, aunque yo le digo que ya estaba trabajando.

Me asombra ver lo enorme que es este taller pues desde afuera no parece que el terreno sea así de grande. Otro hombre trabaja en un área techada por si llueve y me voy, no sin antes decirle lo del complejo de apartamentos de la esquina y como parece que él no sabía que era manicomio o prisión, dice que se lo dirá a su papá para que tome cartas en el asunto.

domingo, agosto 28, 2016

La tierra gira y me mareo

Voy con algunos miembros de mi familia, quizás las muchachas de Monterrey, en una camioneta cerrada y nos detenemos en una panadería, donde me engolosino con la enorme variedad de pan. Tomo dos que tienen doble pieza y bastante merengue y otro, pero como no encuentro donde ponerlos, los coloco en un recipiente de plástico con tapa y a la hora de pagar me cobran menos, quizás porque creen que estos ya venían empaquetados así, pero no me dan la pieza de pan sencilla.

Después veo que alguien dejó a su perrito amarrado en un lugar donde hay hielo y además de tener frío se está resbalando constantemente, lo cargo para moverlo de lugar y aunque al principio como que me lo agradece, me gruñe y hasta me ladra. Lo llevo hasta el centro de la casa y de otra habitación sale una mujer muy guapa que me recuerda a Donna Sommer y ella coloca un pequeño buró junto al animalito. Yo traía otro mueble más grande que estaba acá donde lo encontré al principio para que se sienta más tranquilo pero ella se me adelantó. Yo no sabía que ella era vecina de Roberto González y al salir creo que lo veo, pero con más pelo y liso. Trato de alcanzarlo, pero no puedo y en eso me acuerdo que yo traía un suplemento de un periódico para la mujer que acabo de ver y me regreso, al fin que ahora ya se donde vive, pero no la encuentro. De alguna forma entro hasta la sala de su casa y cuando busco entre mis papeles llega ella y se asusta pues no esperaba verme allí. Me disculpo y finalmente le doy el suplemento que no se si se llamaba preview y me salgo.
Afuera, estaba otra muchacha conocida queriendo entrar a ver a la otra y me dice, hey, te acuerdas de mí? Y le respondo que sí, pienso que aunque su cara me es conocida, no recuerdo con exactitud su nombre y le digo eres Verónica? Estas muy guapa (alta y delgada, con una blusa entallada y unos pantalones ajustados y amplios de abajo muy estilo 80s.

Guapa? Sólo guapa?
Sí, y se que quisieras ser la mujer perfecta, pero así estás muy bien, y rápidamente me alejo de ella mientras la veo entrar a la casa de la otra mujer.

Voy en el camper de una camioneta con personas muy importantes como los Bush o algo así y de pronto nos detenemos y un hijo de ellos dice, hasta aquí llego yo. Su madre se baja tras él mientras no deja de hablarle. Yo me asomo afuera a ver donde estamos y miro hacia el cielo, pero me mareo porque veo como da vueltas la tierra. Adentro, me columpio y eso golpea contra la camioneta y el conductor pregunta quien está haciendo ruido. Yo reconozco que estamos afuera del rancho propiedad de esta familia y que aquí está la tienda de comida a la que vengo con frecuencia. Le comento a alguien lo de los mareos que siento al ver el cielo.

sábado, agosto 27, 2016

Jugo de piña

Dice mi tía julia que ella tiene adentro muchas especias, porque ha consumido ajo, y todo eso.

Mi mamá me manda un cestito de basura de plástico, con cosas dentro y la corona de una piña, pues cuando saco todo veo que hay un galón de algo que podría ser agua o leche y otro debe ser de jugo de piña, pero trae un hoyito y está saliéndose. No se como aprovechar lo que está en en fondo pues me imagino que ya está sucio.

viernes, agosto 26, 2016

El techo se desploma

Escucho por radio la entrevista que Sergio Zurita hace a un joven locutor que llegó accidentalmente a esa profesión y al entrevistarlo le da a entender como son las cosas en la realidad, pues el muchacho se nota lleno de ilusiones y ve todo color de rosa.

En eso, veo algo raro en el techo y para cuando acuerdo, ya hay un tubo de bambú pero muy grueso (que de un lado es más grueso que del otro) en el suelo que soportaba la estructura y el techo se empieza a venir abajo. Como puedo trato de detenerlo, pero las piezas de madera que ayudaban como cuñas al tubo porque no era del tamaño exacto, se rompieron y ahora, como rompecabezas, no donde van.

Un mujer pinta con aguarrás una pieza de madera que en el futuro será una guitarra. Después empieza a usar pintura y trato de ayudarle, manchando de rojo mi pantalón. Es de trabajo, pero no estaba manchado. Creo que después de terminar de pintarla le harán el agujero redondo que llevan en medio.

Hay un pequeño mercadito ambulante donde veo mucha gente.

jueves, agosto 25, 2016

Juegos de video

Ordené unos videojuegos y uno me llegó y del otro sólo recibí una notificación del correo por lo que ahora tengo que ir a reclamar.

Pero el hijo de Pati Chapoy, un jovencito tipo CD9 con el cabello blanco, me lleva en su auto junto con su madre y otra persona, hasta la compañía de los juegos, lo que me hace perder muchísimo tiempo y sentirme mal porque hay gente esperándome y no puedo sacar nada en claro.

Primero, la encargada me dice que ella no puede hacer nada más que darme otros juegos, pero esos que ella me ofrece no tienen caja, vienen los discos en unas cajitas transparentes que no me gustan y los rechazo. Después me ofrece la pura caja pero me costaría, así que le digo que porqué no metemos esos juegos sin caja en la caja grande y total, que hasta Pati tiene que venir porque yo no estoy contento con ninguna opción y ya se quieren ir.

miércoles, agosto 24, 2016

Vecinos con piscinas

Decido caminar por una parte de la calle que parece estar en construcción y se ve peligrosa, pero después de que veo a un animal como un toro trato de saltar una valla que da a la banqueta, donde hay algunas muchachas y una de ellas me ayuda. Podría ser Concepción Silva, compañera de secundaria.

Sigo caminando y ella conmigo y hasta me compra en un puestecito algo que yo le rechazo, al ver lo que ella compró, pienso en aquellos aretes de plástico que parecían motitas y que se hacían con los rombitos pegados a unas coladeritas con hilo de sedal.
...
Saco a los perros a caminar pero mi vecina tiene el patio cubierto por una lona y prepara no se que platillos de su tierra, El Salvador. Parece que llovió, pues el patio está lleno de cráteres secos donde parece que hubo charcos de agua, o como que estuvo hirviendo.

Uno de los perros se me sale de a correa pero no corre, así que lo agarro y me lo traigo a la casa.

Vincent arregló la puerta y ahora se ve mejor con las barreras de madera para que los perros no se salgan. Le doy las gracias.

Empieza a llover y recuerdo que tengo que sacar afuera al tercer perrito, que ya se está orinando y casi se hace dentro.

Escucho que en alguna parte está una telenovela y se cae una maceta de plástico con una sávila o algo así. Una vez afuera, procuro que el perrito no se moje mientras orina y veo que no hay bardas con ninguno de mis vecinos y que dos de ellos tienen unas piscinas enormes que abarcan todo su patio, claro que para eso han tenido que comprar el terreno de al lado, pues su patio original está libre. 
Unas muchachas protegen unas velas y las colocan donde no se mojen.
El agua de las albercas llega al ras de las mismas.

martes, agosto 23, 2016

Tortillas y DVDs

Ente mis cosas busco un dvd para ver una película y al mismo tiempo los acomodo. Muchos son transparentes y algunos están rotos, estrellados y no se si sirvan todavía.

Alguien llama a la puerta. Voy y es un señor de edad que me da un folleto y mientras él se retira, veo que otro conocido me visita, al igual que una pareja joven (hombre y mujer).

Les ofrezco picadillo, hamburguesas y un guisado que acabo de hacer y pongo a calentar las tortillas, pero en muy poco tiempo se tuestan de más y ya no creo que se las pueda dar.