viernes, noviembre 17, 2017

La muñeca de Galilea

Me miro en un espejo nuevo que es en 3D (tercera dimensión?) y veo el rostro de Galilea Montijo. Después la vuelvo a ver bailando en un escenario con lo que al principio creí sería un monigote frente a ella, como esos con los que bailan en las calles, pero no, era otra persona. 

Otras personas también bailaban con sus muñecas pero a diferencia de la imagen, aquí le daban la espalda a quienes las movían (cuchara).

jueves, noviembre 16, 2017

Monstruos

Me acomodo para dormir pero el catre o el sofá es muy estrecho y el perro quiere dormir conmigo y no cabemos. Tengo que ajustar unos cartones junto con el cobertor para cubrirnos, pero me siento incómodo.

Unos monstruos verdes como triceratops han regresado de nuevo y tenemos que protegernos y/o aniquilarlos. Si ya sobrevivimos a ellos una vez podemos volver a hacerlo.
Huímos hacia donde haya luz porque aparentemente no soportan el sol y llego hasta un lugar donde hay que saltar y temo caer pero alguien me dice que si me agarro de algo que sobresale de la pared podré flotar para poder saltar con seguridad.
Yo me escondo en unas grietas pero pierdo la ropa, por lo que tengo que usar unas barbitas como de artisela para cubrirme adelante, pero no sé cómo sujetarlas en su lugar.

Doña Eva y su hijo me acompañan por un parque que tiene el suelo completamente nevado o con una espuma blanca para limpiarlo pues huele muy mal. Me asomo y veo lo que podría ser un lago, pero no se puede saltar pues está congelado y tampoco quiero saltar hacia la parte de abajo por otra parte de donde hay que descolgarse, pues aunque es seguro, se me complica. Su muchacho sí lo hizo y ya anda por allá. Seguramente con su papá.
En unas jardineras, de donde tenemos que descolgarnos, hay unas iguras de barro que no se como nadie se ha robado, pues son pequeñas y tienen una inscripción o sello atrás que dice "hecho en México".

miércoles, noviembre 15, 2017

Espantasuegras

En lo que llega John Larroquette, me dispongo a reparar un espantasuegras de plástico porque no pude inventar el mío propio. Esa era la idea original. Y mientras meto y saco algo como un popote con una liguita en la punta, por atrás del pito para extraer y acomodar las lenguetitas de colores que deben salir cada vez que le soplen, mi tía Concha me pregunta qué pasó, y si ya quedó bien. Yo creo que no, pero es lo más que puedo hacer.

martes, noviembre 14, 2017

El conejo negro

No sé que tengo en la cabeza, pues sabiendo que una vecina vive más cerca de mí ahora que donde vivía antes, cuando tengo que regresarle algo (una escalera creo), voy hasta donde pensé que vivía y ella me sigue quizás creyendo que estoy loco o quizás no me dice nada porque la loca es ella, el caso es que una vez allá, recuerdo y regreso a donde debo ir, que es cerca de mi casa. Ella ríe.

Fowler

Un niño está en peligro de caer en manos de una red y me infiltro tratando de ayudar. Allí me dan un cheque que yo lleno con el nombre de Fowler y después pienso cómo le haré para cambiarlo. Me topo con alguien que me conoce y podría delatarme.  Escucho a alguien decirle a otra persona que busque dinero en una caja de zapatos bajo la cama y esa persona susurra, "así es como nos encuentran". Se referirá a la policía? Volteo a ver el rostro de quien me descubrió y con la mirada le digo, "no, a él no", y se me escapa una lágrima. Me refiero al niño.

Al caminar hacia afuera de la casa, veo que entre este terreno y el contiguo hay un espacio como de un metro, y veo un gatito negro acercarse, pero después veo que no es gato, pues un conejo negro también, lo acompaña. Posiblemente sea su padre. Nunca había visto un conejo así, con unas orejas tan grandes.

lunes, noviembre 13, 2017

Mercancía

Estoy en un lugar lleno de cajas organizando mercancía y viendo que es lo que me toca llevarme a mi casa.
Afuera, en la banqueta, también hay cosas, y no quisiera que alguien se las llevara.

domingo, noviembre 12, 2017

Ropa limpia

Estoy en casa de las Guidrys ayudándoles en sus tareas domésticas y me llevo unas playeras y blusas que después que las saqué debo regresar sin que nadie se de cuenta. No se si tenía que lavarlas o porqué las tomé, pero ahora las doblo cuidadosamente después de olerlas y verificar que estén limpias, para meterlas a la casa escondidas entre mi ropa sin que hagan demasiado bulto.

viernes, noviembre 10, 2017

Anteojos

Ayudo a mover unas cosas en casa de la tía Julia, que al parecer se va a otra parte. Al mover unas cajas, escucho el grito de una mujer, que está en una caja y le han caído otras encima, y como tienen papeles, seguramente se ha lastimado.

También les paso la muñeca en su estuche, para que se la lleven. El estuche es grande, como un veliz de cuero.

Afuera, mientras caminamos por una calle muy transitada, mi tía Julia platica muy animadamente con alguien que trae una playera a rayas horizontales y al acercarme, veo que es el esposo de Irma, y les pregunto si están separados o enojados, pues cuando lo veo a él nunca veo a Irma y cuando la veo a ella, no veo a su esposo. No sé si soy imprudente pero veo que me ignoran, por lo que volteo buscando a la persona que nos acompañaba y advierto que se ha quedado atrás, admirando unas figuras de bronce y voy a verlas también. Yo lo hago desde afuera, a través del vidrio de las ventanitas de la puerta. La escultura es enorme, de piso a techo y gira lentamente. Se compone de muchas figuras humanas entrelazadas, y me quedo un rato para ver a la figura principal (que es un hombre desnudo) varias veces. Qusiera ver mejor pero olvidé mis lentes y en su lugar uso las tijeritas de cortar los pelos de la nariz, viendo a través de sus ojos, que por supuesto ni cristales tienen y no veo bien después de todo.