domingo, marzo 26, 2017

Dos gatitos traviesos

Me preparo para salir, pero antes debo dejar a mis dos gatitos miniatura listos y debo evitar que les pase algo o escapen. Uno de ellos se queda siempre donde lo dejo pero el otro es muy travieso. Cuando coloco algunas cosas como botes de vidrio y cajas en los mostradores para bloquearles el paso, veo que el que nunca se movía ya lo hizo y ahora no podré irme tranquilo, pues a saber lo que vayan a andar haciendo en mi ausencia.

sábado, marzo 25, 2017

Líquido lavaplatos

Coopero para una boda con todo lo que tengo para que esa boda gane y me dan de cambio algunas monedas.
Después tomo dos botellas de detergente para platos (amarillo, ajax) y las coloco en las bolsas de mi sudadera, que se estiran por el peso. Recuerdo tener en otra parte otras dos botellas más.

Traigo también una lata de refresco y me voy a mi casa, que seguramente es en Linares, porque al dar vuelta por el estanquillo, veo un grupo de muchachos burlándose de la gente y otros en un auto cerca de mi casa que dicen, fulano sit up (el nombre de quien sea que esté pasando), fulano sit up, y llaman a la gente con sus manitas deformes (de esas que salen del pecho sin brazos)

viernes, marzo 24, 2017

Dinero inesperado

Alguien me pide que le ayude cortando su pasto y al hacerlo, veo que el pasto se recoge como si se aspirara dejando abajo el suelo pelón y seco. En medio del patio hay una cavidad donde alguien dejó unas cajas y al tomar algo de allí que me  interesa, veo unos billetes arrugados y los tomo esperando nadie me haya visto.

miércoles, marzo 22, 2017

Estructura debilitada

Tengo que sacar a caminar a los perros, y mientras bajo la escalinata cuidando de no astillarme la mano con el barandal de madera, noto que se mueve como si estuviera flojo, o suelto. Desde abajo se ve que se está desprendiendo de la pared y es que como es alto, otras piezas de madera de la parte de abajo también se han deteriorado al punto de romperse, lo que debilita más la estructura.

Preparo a los perros pues se que ellos tienen prioridad por salir a hacer sus necesidades, pero no encuentro el collar de uno de ellos y allí es donde empieza el lío, porque entonces busco unos tornillos para arreglar la escalinata, y aunque tengo miles de ellos en cajas por todas partes, no están lo que yo busco, y que son unos que vienen bañados en cierta laca color durazno que los hace resistentes al óxido. 

Como el porche se está viniendo abajo, trato de sostenerlo, por mientras, con unas tablas que después se despegan y se caen, por lo que pido ayuda a un hombre que anda por allí entre otros trabajando en otras cosas. Mientras él sostiene la estructura, yo salgo a buscar una escalera que también voy a necesitar. 

Entre que busco los tornillos y el collar del perro, y ahora la escalera, veo que a lo mejor no me sirve pues es pequeña, así que voy a buscar a mi vecina Karla, pero la que ella tenía junto a su casa y que era telescópica, ya no está, sólo dejaron la pura pase con las patitas antiderrapantes. Sigo caminando y desconozco el área de lo bien cuidada que está con plantas y jardineras. Salgo de entre las dos casas y regreso a la mía, y ya no está la persona que dejé sosteniendo mi porche. 

Encuentro otros tornillos que después veo están muy gastados y no podrán ser utilizados porque la broca no les ajustará, otros que son planos, otros que son como de hule y en fin, que no encuentro los adecuados y para colmo, el taladro tampoco quiere funcionar bien, prende y como que tose, como si las baterías se le estuvieran acabando a pesar de ser eléctrico. 

La madera es gruesa y no creo poder hacer el trabajo con un desarmador, así que buscando encuentro unas piezas de plástico que tiro a la basura y otra cajita hermética que conservaré. Después de preguntarle a Vincent, encuentro también algo parecido o que puedo usar como el collar del perro y voy y se pongo, a ver si no se abre en el camino y ya puedo sacarlos antes de que tengan un accidente dentro de la casa. 

lunes, marzo 20, 2017

Más gatitos diminutos

Como siempre, se me hace tarde para el trabajo y llevo dos camisas en la mano para cambiarme porque no tuve tiempo. Espero que no estén muy arrugadas. Una es celeste y la otra rosa. Mientras corro trato de alisarlas pensando que una vez puestas no se les note.

Llevo en una bolsita de zipper, un gatito o un perrito diminuto que no quise dejar solo, pero por lo mismo ahora me olvido que lo traigo y ya una vez se me salió de la bolsa y casi lo piso. Es como del tamaño de mi pulgar, al final lo pierdo o lo olvido en un lugar y tengo que ir por él. De vez en cuando abro el cierre de cremallera para que respire.

Algo tengo que ir a hacer con los vecinos pero un niño me dice que ya no viven allí, que primero se fue la señora porque se estaban divorciando (como mis papás, dice el niño) y después se fueron los demás para que nadie sospechara nada. Yo recuerdo haberle regalado un abrigo rojo como de tela de colchoneta con pespuntes paralelos que enrollé hasta que cupo en una bolsa de plástico de esas donde viene el mandado.

domingo, marzo 19, 2017

Ya hay en Sears?

Yo no sabía, pero ya que ando allí, compro tortillas en Sears.  Cuando me entero de que allí las venden entro al área donde las hacen aunque tenga que esperar mucho porque no hay quien me atienda. El local donde están es de vidrio y está aislado de la tienda, pero tiene una entradita de empleados al lado derecho con una escalinata angostita que da a otra area.

...
En trusa o con sólo una toalla en la cintura, en el patio de mi casa, lavo una olla grande verde de peltre, para calentar la comida. Pensaba solamente limpiarla con una toalla desechable húmeda, pero ví que tenía restos de polvo y cabellos y una que ora despostillada. Los vecinos de enfrente de mi casa me ven, pero no me importa. Entre ellos veo a Horacio, Kika Edgar, etc.

sábado, marzo 18, 2017

Gatitos diminutos

Salgo a caminar con Rusty y horrorizado veo que corre sin control y se mete a una jaula donde ladra otro perro. Me sorprende que pueda entrar, pues los agujeros en la jaula metálica son pequeños. El entra y sale sin dificultad. Yo se que en esa jaula está el perro del vecino y no quiero que entre, pero tampoco puedo evitarlo. Por suerte, no le pasa nada. Porque al acercarme veo que dentro no hay un perro, sino una manta arrugada con un perrito y unos gatitos diminutos dentro.

Tomo la manta y me regreso a casa, pensando que a mí no me gustan los gatos. O al menos no los quiero tener como mascotas.

Mis vecinos pintaron un autobús escolar en color amarillo. Al acercarme veo que tenía espejos en las puertas y ahí la pintura se ve diferente, como más rala, también se ve diferente, como que le quedó aire y podrían despegarse, las calcomanías redondas como las de la conasupo que también pintaron.
La vecina nos culpa de que no avanza y me alejo con dos mujeres más riendo mientras nos escondemos entre los coches que hay en el estacionamiento.